Ricki Lake contó que su amiga Rosie O'Donnell cuestionó su decisión de hacerse un estiramiento facial antes de que la propia O'Donnell optara por una intervención similar. Lake lo recordó en el programa The Weekend View del 31 de octubre, según la revista People. Meses antes, O'Donnell ya había escrito sobre cómo cambió su postura frente a la cirugía estética.
Lake explicó que se sometió a una intervención en la parte inferior del rostro y el cuello en 2024, después de perder 40 libras, unos 18 kilogramos, informó People. En el programa, dijo que no buscaba aparentar 20 años y que se sentía cómoda con su edad.
Según la revista, Lake recordó que O'Donnell le preguntaba por qué necesitaba la operación. La presentadora también describió a O'Donnell como una amiga cercana y elogió el resultado de su procedimiento. People señaló que pidió comentarios a los representantes de O'Donnell, pero no recibió una respuesta inmediata.
O'Donnell situó su cirugía en enero
En un ensayo publicado el 25 de mayo de 2026, O'Donnell escribió que antes se oponía a los estiramientos faciales por razones morales y los había considerado una traición al feminismo y al envejecimiento. Contó que empezó a reconsiderarlo después de perder 50 libras, unos 23 kilogramos.
La comediante relató que pasó meses pensando en la decisión y que se operó en enero de 2026. En su texto identificó la intervención como un estiramiento profundo de la parte inferior del rostro. La fecha de mayo corresponde a la publicación de su relato.
O'Donnell dijo que quería establecer un límite a los cambios en su apariencia. "Quería un límite. Quería seguir siendo yo, solo que... menos atormentada", escribió. También afirmó que estaba satisfecha con el resultado y que seguía reconociéndose en su rostro.