Los Milwaukee Brewers derrotaron 10-1 a los Tampa Bay Rays el lunes 26 de octubre en el Tropicana Field, en St. Petersburg, Florida, y tomaron ventaja de 3-0 en la Serie Mundial 2026 de MLB. La victoria los dejó a un triunfo del primer campeonato de la franquicia.
MLB registró ocho carreras con dos outs, récord de Serie Mundial, y siete hits seguidos con dos outs, récord de postemporada.
Una revisión mantuvo viva la quinta entrada
Milwaukee había ganado los dos primeros partidos por 3-2 y 5-4, como recoge FOX 13 Tampa Bay. En el tercero, la diferencia se amplió de golpe cuando los Rays estaban a un out de terminar la quinta.
La revisión de la jugada declaró quieto a Christian Yelich en segunda tras un roletazo de William Contreras y dejó las bases llenas con dos outs.
Brice Turang siguió con un sencillo productor de dos carreras, según la crónica de FOX Sports. El ataque convirtió la ventaja de 2-0 en un 10-0.
Jackson Chourio terminó con cuatro hits a sus 22 años, un desempeño que destaca El Economista. El venezolano encabezó una ofensiva que sumó 16 imparables, de acuerdo con AFP.
El descanso abrió más opciones para el relevo
Robert Gasser cubrió seis entradas sin carrera, permitió un hit y un boleto, y ponchó a tres. AFP reportó que el zurdo enfrentó al mínimo de 18 bateadores.
Tras dos victorias por una carrera, la amplitud del marcador permitió a Pat Murphy dar descanso a los relevistas que utiliza para proteger ventajas estrechas.
Ben Clemens, de FanGraphs, señaló antes del cuarto juego que la paliza también dejó descansados a los principales relevistas de Tampa Bay. Su análisis situó la ventaja de Milwaukee en la flexibilidad: contar con brazos capaces de trabajar más de una entrada y alternar lanzadores según los bateadores rivales.
Aaron Ashby y DL Hall ofrecían esa posibilidad de cubrir varios outs. Para Clemens, esa profundidad daba al equipo de Pat Murphy más alternativas si un lanzador entraba en problemas.
La MLB recuerda que ningún equipo ha remontado un 0-3 para ganar la Serie Mundial. El resultado del tercer partido dejó a Tampa Bay obligado a encadenar cuatro victorias para conseguir el campeonato.