Estados Unidos apuesta US$2,013 millones a la computación cuántica y tomará acciones en nueve empresas
Estados Unidos planea invertir US$2,013M en computación cuántica y tomar acciones en nueve empresas
TL;DR:
El Departamento de Comercio firmó cartas de intención con nueve empresas de computación cuántica.
IBM concentra US$1,000 millones del paquete y aportará otros US$1,000 millones para Anderon.
El gobierno estadounidense recibirá participaciones accionarias minoritarias y sin control como condición del financiamiento.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció el 21 de mayo de 2026 cartas de intención para entregar US$2,013 millones en incentivos federales a nueve compañías de computación cuántica. La jugada combina subsidios del CHIPS and Science Act con participaciones accionarias minoritarias para el gobierno, una fórmula cada vez más usada por la administración Trump para intervenir en sectores considerados estratégicos. El punto central no es solo financiar investigación: Washington quiere acelerar una cadena doméstica para fabricar hardware cuántico antes de que esa carrera la definan otros países.
Computación cuántica es un modelo de cómputo que usa propiedades de la mecánica cuántica para procesar ciertos problemas que podrían rebasar a las supercomputadoras clásicas. Su promesa toca áreas como defensa, materiales avanzados, biomedicina, modelado financiero, energía y ciberseguridad. Su problema sigue siendo el mismo: todavía enfrenta barreras técnicas fuertes, desde tasas de error hasta integración criogénica y escalamiento industrial.
Por eso el anuncio importa. El dinero no se reparte como una simple bolsa de grants. El Departamento de Comercio está armando un portafolio: dos fundiciones cuánticas y siete compañías enfocadas en distintos enfoques tecnológicos, desde átomos neutros hasta fotónica, iones atrapados, silicio spin y sistemas superconductores.
“Con las inversiones de hoy en investigación y desarrollo de CHIPS para computación cuántica, la administración Trump está llevando al mundo hacia una nueva era de innovación estadounidense”, dijo el secretario de Comercio, Howard Lutnick. “Estas inversiones estratégicas en tecnología cuántica construirán sobre nuestra industria nacional, crearán miles de empleos estadounidenses bien pagados y avanzarán las capacidades cuánticas de Estados Unidos”.
Pero hay un matiz clave: las empresas no recibieron todavía un cheque definitivo. La fuente oficial habla de letters of intent, es decir, cartas de intención sujetas a la negociación y firma de documentos finales. En el caso de IBM, la propia compañía aclara que el lanzamiento de Anderon depende de esa documentación definitiva.
IBM se queda con la mitad del paquete y crea Anderon
IBM recibirá US$1,000 millones en incentivos propuestos para crear Anderon, una nueva compañía enfocada en fabricar wafers cuánticos. La empresa también pondrá US$1,000 millones en efectivo, además de propiedad intelectual, activos y personal especializado.
Anderon tendrá sede en Albany, Nueva York, y operará como una fundición de wafers cuánticos de 300 milímetros. IBM la presenta como la primera fundición estadounidense dedicada exclusivamente a este tipo de manufactura. Su primera tarea será fabricar wafers para qubits superconductores y electrónica de soporte, con la meta de ampliar después hacia otras modalidades cuánticas.
El movimiento revela dónde está el cuello de botella real. No basta con diseñar mejores procesadores cuánticos; alguien tiene que fabricarlos con calidad, repetibilidad y capacidad de escalar. Ese es el terreno donde Estados Unidos quiere meter dinero público y quedarse con una parte del upside.
“IBM ha sido pionera en computación cuántica durante décadas. Nuestro trabajo en fabricación de wafers de silicio ha sido clave para el éxito de IBM y será crítico para permitir un panorama más amplio de tecnología cuántica que reconfigurará la innovación global y la competitividad económica”, dijo Arvind Krishna, presidente y CEO de IBM. “Con el apoyo del Departamento de Comercio de Estados Unidos, Anderon estará bien posicionada para impulsar la industria estadounidense de tecnología cuántica, que crece rápidamente”.
GlobalFoundries recibe US$375 millones y abre otro frente industrial
La segunda gran pieza del anuncio es GlobalFoundries, que firmó una carta de intención por US$375 millones para acelerar Quantum Technology Solutions, su nuevo negocio de manufactura cuántica. En un acuerdo separado, el Departamento de Comercio recibirá una participación estratégica de aproximadamente 1% en la compañía.
GlobalFoundries quiere fabricar componentes clave para sistemas cuánticos completos: unidades de procesamiento cuántico, circuitos criogénicos de lectura y control, empaquetado avanzado e interconexiones superconductoras.
El portafolio confirmado por el Departamento de Comercio queda así:
- IBM: US$1,000 millones para una nueva subsidiaria de fundición cuántica enfocada en wafers superconductores.
- GlobalFoundries: US$375 millones para una fundición cuántica doméstica con soporte para múltiples arquitecturas.
- Atom Computing: US$100 millones para retos de manufactura en computación cuántica de átomos neutros.
- Diraq: hasta US$38 millones para unidades lógicas cuánticas basadas en silicio spin.
- D-Wave: US$100 millones para avances en sistemas superconductores de annealing y gate-model.
- Infleqtion: US$100 millones para sistemas de ingeniería de computadoras cuánticas de átomos neutros.
- PsiQuantum: US$100 millones para desafíos fotónicos, detectores de fotón único y empaquetado de baja pérdida.
- Quantinuum: US$100 millones para escalar computadoras cuánticas tolerantes a fallas basadas en iones atrapados.
- Rigetti: hasta US$100 millones para investigación y desarrollo de computación cuántica superconductora.
La regla común: el Departamento de Comercio recibirá una participación accionaria minoritaria y sin control en cada compañía como condición del financiamiento. El argumento oficial es que el contribuyente también participe si alguna de estas apuestas despega.
La apuesta cuántica también mueve al mercado
El anuncio rebotó rápido en Wall Street. Reuters reportó que las acciones de compañías incluidas en el acuerdo subieron entre 6% y 31% durante la jornada. IBM avanzó después de que el mercado leyó el paquete como una validación fuerte de su negocio cuántico, mientras firmas más pequeñas como Rigetti y D-Wave también tuvieron movimientos pronunciados.
El entusiasmo financiero, aun así, no borra el riesgo tecnológico. La computación cuántica todavía no tiene una ruta comercial tan clara como la IA generativa o los semiconductores tradicionales. La diferencia es que Washington parece decidido a tratarla como infraestructura estratégica antes de que madure por completo.
Ahí está el verdadero cambio: Estados Unidos no solo está subsidiando ciencia avanzada; está comprando una posición en la cadena industrial que podría sostener la próxima capa de cómputo. Para México y América Latina, el mensaje es incómodo pero claro: la carrera no se decidirá solo en laboratorios, sino en fábricas, talento especializado y política industrial.