EAU acelera oleoducto para esquivar el Estrecho de Ormuz ante la crisis con Irán
Emiratos Árabes acelera oleoducto para evadir el Estrecho de Ormuz; ADNOC reporta 50% de avance ante crisis con Irán.
TL;DR:
El nuevo oleoducto Oeste-Este de los Emiratos Árabes Unidos ya alcanzó el 50% de construcción para evadir el Estrecho de Ormuz.El director de ADNOC advirtió que normalizar el flujo energético global tomará hasta mediados de 2027, incluso si el conflicto actual cesa de inmediato.El megaproyecto duplicará la capacidad de exportación por esa ruta, transportando 1.5 millones de barriles diarios hacia el puerto de Fujairah.
Los Emiratos Árabes Unidos aceleraron la construcción de su nuevo megaproyecto petrolero para esquivar el conflictivo Estrecho de Ormuz. El oleoducto Oeste-Este alcanzó el 50% de avance con miras a iniciar operaciones en 2027, según confirmó Sultan Al Jaber, director general de la petrolera estatal ADNOC [1, 3]. El proyecto busca asegurar las exportaciones de crudo de la región ante el bloqueo indirecto y las tensiones en la vía marítima controlada por Irán. Al Jaber advirtió que, incluso si las hostilidades con Teherán terminaran hoy, la normalización de los flujos energéticos globales tardará más de un año debido a la magnitud del impacto histórico en el suministro [1].
El oleoducto Oeste-Este es una obra de infraestructura diseñada para transportar petróleo crudo directamente desde los campos de producción hasta el puerto de Fujairah, ubicado en el golfo de Omán [1]. Al conectarse con el océano Índico, este desarrollo estratégico duplica la capacidad de exportación de ADNOC por vías terrestres alternativas, mitigando la dependencia del estrecho tradicional [1].

El impacto histórico en el mercado de energía
Durante una conferencia organizada por el Atlantic Council, Al Jaber ofreció el panorama más detallado hasta la fecha sobre el impacto de la crisis de Ormuz [2, 3]. Detalló que el mercado energético global sufrirá secuelas prolongadas sin importar una resolución diplomática inmediata.
"Tomará al menos cuatro meses regresar al 80% de los flujos previos al conflicto, y los flujos completos no volverán antes del primer o incluso el segundo trimestre de 2027", advirtió Al Jaber.
El directivo describió el cierre parcial del estrecho como "la interrupción de suministro más severa de la que se tenga registro". Hasta el momento, el mercado global ha perdido más de 1,000 millones de barriles de petróleo, una cifra que incrementa a un ritmo de casi 100 millones de barriles cada semana. Al Jaber enfatizó que el impacto va mucho más allá del crudo, afectando los cargamentos de gas natural licuado (GNL), turbosina, fertilizantes, minerales críticos y las cadenas de suministro globales en general.
Tensión geopolítica y el ataque a Barakah
La urgencia de finalizar el oleoducto aumentó tras los incidentes más recientes en la región [4]. Hace unos días, fuerzas iraníes confiscaron un buque anclado frente a las costas de los Emiratos Árabes Unidos, redirigiéndolo hacia aguas territoriales de Irán, mientras Teherán ratificaba sus reclamos de autoridad sobre el estrecho [4]. Además, el gobierno iraní condicionó cualquier negociación con Estados Unidos al reconocimiento formal de su soberanía sobre esta vía marítima [4].
El clima de inestabilidad empeoró tras un ataque con drones contra la planta de energía nuclear Barakah en Abu Dabi [5]. Al Jaber calificó la agresión, lanzada desde territorio iraquí, como una "escalada peligrosa" que demostró un desprecio criminal por las vidas de civiles [5].
Ante este panorama, el príncipe heredero de Abu Dabi, Sheikh Khaled bin Mohamed bin Zayed, ordenó a ADNOC acelerar los trabajos de ingeniería. El nuevo sistema de tuberías transportará aproximadamente 1.5 millones de barriles por día, sumándose a la capacidad operativa que ya ofrece el oleoducto existente de Habshan-Fujairah.
Qué sigue
El avance del oleoducto Oeste-Este redefine las prioridades de los países exportadores de Medio Oriente. La infraestructura no solo representa una vía de escape comercial, sino un cambio doctrinal en la planeación de recursos estratégicos.
"La seguridad energética ya no se trata solo de la capacidad de seguir produciendo", concluyó Al Jaber. "Se trata de rutas, acceso, almacenamiento y redundancia".