TL;DR:
- El precio del barril de Brent retrocedió hacia los 78 dólares tras rozar los 80 dólares por la intensificación de las hostilidades.
- El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que Teherán se puso en contacto para explorar un acuerdo, lo que alivió la presión en los mercados globales.
- La reactivación de las bolsas europeas y asiáticas contrastó con la caída de AstraZeneca en Londres, que arrastró al FTSE 100.
Los mercados globales de acciones y materias primas experimentaron un respiro este jueves 9 de julio de 2026, impulsados por un retroceso en los precios del petróleo y señales de distensión diplomática entre Estados Unidos e Irán. El barril de crudo Brent, que el miércoles llegó a superar la barrera de los 80 dólares tras nuevos bombardeos de Washington sobre posiciones iraníes, retrocedió a niveles cercanos a los 78 dólares. El alivio en los parqués se aceleró después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, revelara a los periodistas a bordo del Air Force One que el gobierno de Teherán se comunicó para manifestar su interés en reanudar las negociaciones, enfriando la volatilidad que dominó la semana tras los ataques a embarcaciones comerciales en el estratégico estrecho de Ormuz.


La diplomacia de última hora frena la escalada del crudo
La volatilidad que tenía contra las cuerdas a los operadores de energía cedió terreno. El crudo Brent cotizó por debajo de los 78 dólares por barril este jueves, alejándose de los picos alcanzados apenas 24 horas antes. La chispa que desactivó temporalmente la presión alcista vino directamente desde el avión presidencial estadounidense.
Según trascendió a través de reportes de prensa a bordo del Air Force One, Trump confirmó un acercamiento informal por parte de Teherán.
"Irán llamó hace poco y dijeron que quieren llegar a un acuerdo", aseguró el mandatario estadounidense.
Sin embargo, la cautela de Washington sigue siendo evidente. El propio Trump matizó sus declaraciones mostrando escepticismo sobre la viabilidad de un pacto duradero.
"Simplemente no sé si son dignos de llegar a un acuerdo. No sé si van a cumplir el trato", añadió Trump ante los periodistas.
A pesar de las dudas, la mera mención de un canal de diálogo abierto bastó para que los operadores de materias primas replegaran posiciones defensivas. De fondo, la Casa Blanca reconoció que continúa preparándose para escenarios de mayor fricción que podrían extenderse durante semanas en la costa de Ormuz, dependiendo de las próximas maniobras del gobierno iraní.
El impacto del bloqueo en el estrecho de Ormuz
El conflicto militar directo ha dejado huellas profundas en la cadena de suministro energético global. Las tensiones escalaron luego de que Irán atacara tres buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz. La respuesta estadounidense no se hizo esperar: Washington completó una ofensiva que sumó más de 170 objetivos militares atacados en un lapso de 48 horas, destruyendo defensas aéreas, bases de misiles y activos navales de la Guardia Revolucionaria.
Por su parte, las fuerzas iraníes respondieron lanzando misiles y drones contra instalaciones militares de Estados Unidos ubicadas en Bahrein, Qatar y Kuwait, los cuales fueron interceptados por sistemas de defensa aérea sin que se reportaran daños mayores de forma inmediata.
El impacto en el tráfico marítimo de Ormuz ha sido severo y se resume en datos clave:
- Tránsito colapsado: De las habituales 120 a 140 de estas embarcaciones que cruzaban diariamente el estrecho antes del conflicto, la cifra se desplomó a apenas 31 tránsitos diarios a inicios de julio de 2026.
- Rutas desviadas: Al menos cuatro buques cisterna cargados de petróleo y gas decidieron dar media vuelta para evitar la zona de conflicto, según datos de rastreo satelital.
- Un cuello de botella vital: Por esta angosta vía marítima transita aproximadamente la quinta parte de la producción mundial de petróleo, lo que explica la extrema sensibilidad de los mercados ante cualquier fricción.
Las bolsas europeas y asiáticas ensayan una recuperación
La posibilidad de un cese al fuego o de una mesa de diálogo reanimó el apetito por el riesgo en las principales plazas financieras del mundo. En Asia, el índice japonés Nikkei 225 subió con fuerza un 1,6% para cerrar en los 67.849,98 puntos, liderado por el sector tecnológico. El Kospi surcoreano recuperó un tímido 0,1% para ubicarse en los 7.255,09 puntos, logrando estabilizarse tras el desplome del 5,4% sufrido el miércoles.
En el continente europeo, la tendencia de recuperación fue generalizada. Las bolsas de París (CAC 40), Fráncfort (DAX), Madrid (IBEX, que avanzó un 1%) y Milán mostraron ganancias sólidas gracias al empuje de las acciones bancarias y de semiconductores. El índice de referencia paneuropeo, el Stoxx 600, avanzó un 0,4% a media sesión.
El FTSE 100 de Londres fue la gran excepción en este panorama optimista. El índice británico retrocedió alrededor de un 0,5% debido al desplome histórico de AstraZeneca. Las acciones de la gigante farmacéutica se hundieron cerca de un 9% (restando unos 20.000 millones de libras a su capitalización bursátil) tras admitir que su medicamento Wainua no logró reducir muertes ni episodios cardiovasculares graves en un ensayo clínico de Fase III dirigido a tratar una miocardiopatía rara.
A pesar de la tregua en el mercado energético y el optimismo bursátil moderado, los analistas de Wall Street y Europa advierten que la calma es sumamente frágil. Mientras no exista un alto al fuego formal y los tránsitos comerciales por el estrecho de Ormuz sigan restringidos, la volatilidad latente podría dispararse ante cualquier revés en el plano de la diplomacia militar.