TL;DR:
- El precio de referencia del gas en Europa superó los 49 euros por megavatio-hora tras la ruptura de la tregua entre Estados Unidos e Irán.
- Los bombardeos estadounidenses a cerca de 90 objetivos iraníes amenazan el tránsito de gas natural licuado por el estrecho de Ormuz, un punto clave de suministro.
- La tensión geopolítica golpea a un mercado europeo con inventarios bajos, que apenas proyectan alcanzar entre el 70% y el 75% de almacenamiento antes del invierno.
El mercado del gas en Europa reaccionó con fuertes sacudidas esta semana luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por terminado el frágil alto el fuego con Irán. La decisión desencadenó una oleada de ataques aéreos en Medio Oriente y reactivó el temor a un bloqueo en el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio de gas natural licuado (GNL). El precio de referencia en el TTF holandés superó los 49 euros por megavatio-hora el martes y miércoles, registrando sus niveles más altos en un mes, en un momento en que los inventarios europeos ya se encuentran bajo una presión considerable antes de la temporada invernal.


La tensión militar sacude el estrecho de Ormuz
El colapso de la tregua marca el fin del memorando de entendimiento firmado a mediados de junio, un acuerdo que buscaba poner fin a las hostilidades según reportes de Al Jazeera. Tras el anuncio, las fuerzas armadas de Estados Unidos lanzaron bombardeos coordinados contra aproximadamente 90 puntos estratégicos dentro de Irán. El Mando Central de EE. UU. justificó las operaciones militares señalando los riesgos que corre el transporte de energéticos.
"La atención aquí se centra en eliminar las armas nucleares, garantizando que Irán no las posea", afirmó Trump a bordo del Air Force One durante la cumbre de la OTAN en Turquía, asegurando además que no busca una guerra sino la "desnuclearización" del país.
Por su parte, el Mando Central de EE. UU. confirmó que sus fuerzas se encuentran:
"conduciendo ataques adicionales contra Irán para degradar aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz".
La respuesta de Irán no se hizo esperar. Teherán lanzó contraataques dirigidos a tres naciones del golfo Pérsico, lo que encendió las alarmas defensivas en aliados clave de Washington como Qatar, Bahrein y Kuwait, según detalló NBC News. El Ministerio de Salud de Irán informó que al menos 14 personas murieron y 78 resultaron heridas durante las primeras 48 horas de bombardeos estadounidenses. Aunque el cese al fuego se considera roto, Trump declaró que mantendrá abiertas las vías de negociación.
Un mercado europeo desprotegido ante el invierno
Este choque geopolítico ocurre en un momento de especial fragilidad para el sector energético del Viejo Conente. Las tasas de llenado de almacenamiento de gas de la Unión Europea avanzan más lento que el año pasado y se ubican por debajo del promedio de los últimos cinco años. De acuerdo con un análisis de la firma Timera Energy, los inventarios de gas europeos podrían alcanzar apenas entre un 70% y un 75% de su capacidad para el inicio del invierno, una cifra que se queda corta frente al objetivo oficial del 80% fijado por la Unión Europea.
Europa ya había iniciado la temporada de inyección de 2026 con un hándicap importante: sus reservas contaban con apenas 31,000 millones de metros cúbicos, el nivel más bajo para ese período desde 2018, según datos del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia.
A este complejo escenario de almacenamiento se suman presiones climáticas y operativas a corto plazo:
- Ola de calor anticipada: Los pronósticos de altas temperaturas en el noroeste de Europa e Italia ya habían empujado los precios al alza debido a la demanda de aire acondicionado.
- Reducción de flujos desde el norte: Noruega, que actualmente es el principal proveedor de gas por tubería para Europa, recortó sus envíos en días recientes según datos de la agencia Anadolu.
- Repunte sostenido: Antes de la escalada en Ormuz, los futuros del TTF ya acumulaban un incremento del 20% en las dos semanas previas.
La encrucijada del suministro global
El estrecho de Ormuz funciona como un embudo vital por donde transita una porción masiva de los cargamentos de GNL del mundo. Con las potencias militares enfrentadas directamente en esta franja de agua, los operadores financieros asumen que cualquier escalada militar adicional estrangulará un mercado global que ya es sumamente competitivo.
A pesar de la gravedad de la situación en Medio Oriente, el Grupo de Coordinación del Gas de la Unión Europea intentó calmar las aguas el pasado 1 de julio, asegurando que "no existen preocupaciones inmediatas" sobre la seguridad del suministro para el próximo invierno. No obstante, la Comisión Europea remarcó la importancia de mantener la coordinación institucional y la preparación activa ante las rápidas fluctuaciones que experimenta el mercado.
El regreso de las hostilidades al estrecho de Ormuz deja al descubierto la vulnerabilidad energética europea. Aunque la Unión Europea intenta mantener la calma institucional, cualquier interrupción prolongada en esta arteria marítima obligará a los importadores a competir agresivamente por cargamentos alternativos de GNL, elevando el costo de la energía en vísperas de un invierno que se anticipa complejo.