Canadá sube a 15% la carga a streamers y abre otro frente comercial con Estados Unidos
Canadá elevó a 15% la obligación de streamers y abrió otro frente comercial con EE.UU.
TL;DR:
El embajador de EE.UU. en Canadá, Pete Hoekstra, acusó al CRTC de crear nuevas barreras comerciales contra empresas estadounidenses.
La regla obliga a grandes streamers a destinar 15% de sus ingresos canadienses a contenido canadiense e indígena, frente al 5% previo.
Hollywood, tecnológicas y grupos de streaming presionan para que Washington evalúe una respuesta comercial contra Canadá.
Canadá convirtió su política cultural para streaming en un nuevo choque comercial con Estados Unidos. El regulador canadiense CRTC elevó la obligación de grandes plataformas online —como Netflix, Disney+, Apple, Amazon y otros servicios— a 15% de sus ingresos canadienses para financiar contenido local. El embajador estadounidense Pete Hoekstra acusó la medida de discriminar a compañías de EE.UU., justo cuando Washington y Ottawa entran a una etapa más tensa por la revisión del USMCA.
El punto sensible no es solo el porcentaje. Es el trato diferenciado.
Mientras los streamers deberán subir su contribución desde el 5% base establecido en 2024, los broadcasters tradicionales canadienses bajarán su carga a 25%, desde un rango previo de 30% a 45%. Para el CRTC, la medida busca repartir mejor el costo de financiar programación canadiense, francesa e indígena. Para Washington y los grupos de la industria, el mensaje es otro: Canadá estaría trasladando una mayor factura a plataformas globales dominadas por empresas estadounidenses.
"La decisión del CRTC de triplicar la tasa fiscal sobre los principales servicios de streaming empeora una mala situación. El CRTC está apuntando y gravando a empresas estadounidenses, levantando nuevas barreras comerciales discriminatorias y empeorando el clima de inversión para los negocios estadounidenses."
La frase fue publicada por Pete Hoekstra, embajador de Estados Unidos en Canadá, en X. Su acusación aterrizó después de que la Motion Picture Association y la Computer & Communications Industry Association endurecieron sus críticas contra el regulador canadiense.
El CRTC defiende la regla como política cultural, no como castigo comercial
El CRTC presentó la decisión el 21 de mayo de 2026 como parte de la implementación de la ley modernizada de radiodifusión de Canadá. El regulador dijo que los broadcasters con ingresos anuales canadienses superiores a 25 millones de dólares canadienses deberán contribuir al sistema, mientras que los actores por debajo de ese umbral quedan fuera de la obligación.
La arquitectura de la nueva regla queda así:
- Streamers online no afiliados: obligación de 15% de ingresos canadienses, incluido el 5% base ya existente.
- Broadcasters tradicionales privados: obligación de 25% de ingresos anuales canadienses.
- Grandes grupos con al menos 100 millones de dólares canadienses en ingresos: deberán cumplir reglas específicas de asignación.
- Grandes streamers online: tendrán que dirigir 30% de ciertos gastos a programación en francés.
- Grandes broadcasters canadienses: deberán destinar al menos 15% de su contribución a noticias.
- Financiamiento total esperado: más de 2,000 millones de dólares canadienses para contenido canadiense e indígena.
"Las decisiones de hoy buscan construir un sistema de radiodifusión más fuerte. Estamos tomando medidas para asegurar financiamiento estable para contenido canadiense e indígena, y para ayudar a que sea más fácil de descubrir."
La cita corresponde a Vicky Eatrides, presidenta y CEO del CRTC.
El regulador también abrió el frente de la “discoverability”: las plataformas deberán hacer que el contenido canadiense e indígena sea más visible para el público. Los detalles finos de esa obligación se definirán más adelante, pero esa parte preocupa a la industria porque podría afectar cómo los servicios recomiendan contenido dentro de sus apps.
Hollywood ve una violación al USMCA y pide presión de Washington
La respuesta de la industria fue dura. Charles Rivkin, presidente y CEO de la Motion Picture Association, dijo que la decisión impone cargas “sin precedentes, innecesarias y discriminatorias” a los servicios estadounidenses que operan en Canadá.
"La Motion Picture Association condena enérgicamente la decisión del CRTC de imponer obligaciones de inversión sin precedentes, innecesarias y discriminatorias a los servicios de streaming estadounidenses que operan en Canadá."
Rivkin también sostuvo que el marco “viola directamente” obligaciones de Canadá bajo el USMCA. Esa afirmación es una postura de la asociación, no una determinación legal confirmada por un tribunal.
La CCIA, que representa intereses de la industria tecnológica, fue más allá al estimar que las nuevas obligaciones podrían costar a las empresas cubiertas casi 7,000 millones de dólares durante los próximos cinco años. Ese cálculo proviene del grupo de lobby, por lo que debe leerse como una estimación de parte interesada, no como cifra oficial del gobierno canadiense.
La disputa puede pegarle al precio, la inversión y la negociación del USMCA
El CRTC insiste en que aplica ley canadiense dentro de Canadá. Scott Shortliffe, vicepresidente de radiodifusión del regulador, dijo a reporteros que la institución no participa en negociaciones comerciales y que las compañías pueden impugnar las medidas por las vías disponibles en la legislación canadiense.
El problema para Ottawa es el calendario.
La decisión llega en medio de una relación comercial ya cargada entre Estados Unidos y Canadá, con el USMCA bajo revisión y con Washington señalando desde antes a la Online Streaming Act como una medida digital restrictiva. El riesgo no está solo en una demanda o una disputa técnica: si el tema entra al paquete político de la revisión comercial, una regla pensada para financiar contenido local puede convertirse en moneda de presión entre gobiernos.
Para los usuarios, la consecuencia más directa podría aparecer en precios, catálogos o inversión futura. Ninguna de las grandes plataformas ha anunciado una salida de Canadá por esta decisión, pero la industria ya está avisando que el nuevo costo cambia el atractivo de operar e invertir en ese mercado.
La batalla apenas empieza: Canadá quiere que las plataformas globales financien más contenido local; Estados Unidos ve una barrera contra sus empresas. En medio quedan los usuarios, que podrían terminar pagando parte de esa factura.