Airbnb niega compartir datos con China mientras el Congreso de EU investiga su uso de Qwen
Airbnb niega compartir datos con firmas chinas, pero el Congreso exige respuestas por Qwen.
TL;DR:
Brian Chesky defendió el uso de modelos chinos de IA en Airbnb y dijo que la empresa no comparte datos con firmas chinas.
El Congreso de EU pidió información sobre el uso de Qwen, el modelo de Alibaba, en operaciones de atención al cliente.
El caso expone una tensión mayor: las empresas quieren IA más barata, pero Washington ve riesgos de seguridad y dependencia tecnológica.
Airbnb quedó en medio de una investigación del Congreso de Estados Unidos por su uso de modelos chinos de inteligencia artificial, pero su CEO, Brian Chesky, rechazó que empresas chinas tengan acceso a datos de usuarios. El punto crítico no es solo si Airbnb usa Qwen, el modelo de Alibaba, sino cómo lo usa: si lo ejecuta como modelo open-source bajo su propio control o si transmite datos a terceros mediante API. Esa diferencia técnica ya se convirtió en una pelea política sobre seguridad nacional, privacidad y competencia en IA.
Chesky respondió públicamente después de que los comités de la Cámara de Representantes sobre China y Seguridad Nacional enviaran una carta a Airbnb el 29 de abril de 2026. Los legisladores pidieron documentos sobre el uso de modelos desarrollados en la República Popular China dentro de plataformas de consumo, sistemas empresariales y operaciones de servicio.
La defensa del CEO fue directa:
"No estamos proporcionando datos a ninguna compañía china. No tienen acceso a ningún dato."
Chesky también dijo que Airbnb no es cliente de Alibaba ni de otras compañías chinas, y que la empresa usa principalmente una variedad de modelos open-source, incluidos modelos estadounidenses.
"Un modelo open-source no tiene acceso a datos. No funciona así. Creo que la gente necesita entender cómo funciona esto."
Un modelo open-source es un modelo de IA que puede estar disponible para que terceros lo ejecuten, adapten o integren bajo ciertas condiciones de licencia. En la práctica, el riesgo cambia según la arquitectura: no es lo mismo correr un modelo en infraestructura propia que enviar prompts, metadatos o información de usuarios a un proveedor externo mediante una API.
El Congreso no solo pregunta por Qwen: pregunta por la ruta de los datos
La carta del Congreso no acusa a Airbnb de haber entregado datos de usuarios a Alibaba. Lo que hace es pedir pruebas sobre la forma en que la compañía despliega o prueba modelos chinos, especialmente Qwen, dentro de su operación de atención al cliente.
Los legisladores pidieron a Airbnb información específica sobre:
- Qué modelos chinos ha desplegado, probado o evaluado la empresa.
- Si esos modelos se usan vía API, en infraestructura propia o mediante un proveedor de inferencia externo.
- Qué evaluaciones de seguridad hizo Airbnb antes de usarlos.
- Si datos de clientes, registros de atención, información de reservas, metadatos de pago o datos de anfitriones fueron transmitidos o procesados por modelos de origen chino.
- Qué análisis internos compararon modelos chinos contra alternativas no chinas en costo, velocidad, desempeño, seguridad, riesgo legal o exposición geopolítica.
Ahí está el verdadero choque. Chesky plantea que el Congreso confunde el uso de un modelo open-source con compartir información con una empresa china. Los comités, en cambio, quieren saber si en algún punto del flujo técnico hubo procesamiento externo, retención de datos o exposición a jurisdicción china.
La apuesta de Airbnb por la IA ya impacta su negocio
Airbnb no está usando IA como experimento lateral. En sus resultados del primer trimestre de 2026, la compañía dijo que casi 60% del código producido por sus ingenieros ya es coautoría con IA. También reportó que, entre los usuarios que contactan soporte a través de su AI Assistant, más de 40% de los problemas se resuelven sin un agente humano, frente a cerca de un tercio en el cuarto trimestre de 2025.
La empresa también vinculó esa automatización con eficiencia operativa: su costo por reservación bajó alrededor de 10% interanual en el trimestre. En paralelo, Airbnb reportó ingresos por 2,700 millones de dólares, un crecimiento anual de 18%, y gasto de huéspedes cercano a 30,000 millones de dólares durante el periodo.
Bloomberg, a través de The Business Times, reportó además que el agente de atención al cliente de Airbnb ya puede manejar 70% de los tickets. Esa cifra no aparece de la misma forma en el reporte financiero oficial de Airbnb, que habla de más de 40% de problemas resueltos sin agente humano para usuarios que usan el AI Assistant. La diferencia importa: “manejar” un ticket no siempre significa resolverlo de principio a fin.
La IA china gana por costo, pero Washington ve otro precio
El atractivo empresarial es claro: modelos chinos de bajo costo pueden ser suficientemente rápidos y baratos para tareas concretas. La propia carta del Congreso citó una entrevista previa en la que Chesky dijo que Airbnb prefería Qwen en ciertas situaciones porque era “rápido y barato”.
Para empresas con millones de interacciones de soporte, esa diferencia puede traducirse en ahorros enormes. Para legisladores en Washington, el cálculo no se limita al precio por token: incluye origen del modelo, posible censura, cadena de suministro, seguridad del software y dependencia tecnológica.
El caso tampoco se limita a Airbnb. Los mismos comités enviaron una carta similar a Anysphere, la empresa detrás de Cursor, por su uso de tecnología vinculada a modelos chinos. Según datos de OpenRouter citados por Bloomberg, siete de los 10 modelos más usados este mes fueron desarrollados por compañías chinas como Moonshot AI, Tencent y DeepSeek.
La discusión que abre Airbnb será cada vez más común: una empresa puede decir que no comparte datos con China y, aun así, enfrentar preguntas legítimas sobre auditoría, despliegue y gobernanza. Para los usuarios, incluidos los de México y América Latina, el punto no es si la IA responde más rápido, sino quién controla la infraestructura que procesa sus problemas cuando algo sale mal en una reserva.