El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) emitió una vigilancia por inundaciones para gran parte del centro-sur de Texas, incluidas Austin, San Antonio y Del Rio. Estará vigente desde las 19:00 del miércoles 30 de septiembre hasta las 19:00 del viernes 2 de octubre de 2026, hora local del centro de Estados Unidos (CDT). El organismo prevé entre 2 y 4 pulgadas de lluvia (aproximadamente 51 a 102 mm) durante ese periodo, con máximos aislados de hasta 8 pulgadas (203 mm). Esa lluvia podría causar inundaciones repentinas en zonas bajas, calles y cruces de arroyos.
El frente aumenta el riesgo entre el jueves y el viernes
El aviso del NWS, actualizado el martes 29 de septiembre, anticipa chubascos y tormentas dispersas durante el miércoles. Un frente frío del Pacífico extendería las lluvias a más áreas el jueves. Entre las ciudades incluidas en la vigilancia también están Eagle Pass, Uvalde, Kerrville, New Braunfels y San Marcos. El pronóstico no asigna los 203 mm a ninguna ciudad en particular: es un máximo posible en puntos aislados.
La División de Manejo de Emergencias de Texas (TDEM) relacionó el patrón de lluvias en el estado con humedad remanente del huracán Polo y un sistema de baja presión. El aviso local del NWS explica, además, el avance del frente. La humedad que dejó Polo es parte de la explicación meteorológica; la vigilancia no anuncia que el huracán vaya a llegar como tal a Austin o San Antonio.
Una vigilancia pide prepararse y seguir los avisos
El NWS distingue una vigilancia por inundaciones, que señala condiciones favorables para que ocurran, de una advertencia emitida cuando la inundación es inminente o ya está sucediendo. Por ahora se trata de un riesgo previsto. La agencia advierte que podrían crecer ríos y arroyos, anegarse calles con drenaje deficiente y quedar cubiertos los cruces bajos.
El organismo pide consultar los siguientes pronósticos y estar atento a posibles advertencias. TDEM recomienda no caminar ni conducir por caminos cubiertos de agua: la corriente puede ser más profunda y rápida de lo que parece. La ubicación de los aguaceros más intensos seguirá siendo decisiva para saber qué comunidades necesitarán actuar.