El Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes o SIPINNA lanzó una estrategia contra la violencia sexual infantil y los embarazos infantiles en México. El comunicado emitido indica que su estrategia se enfoca en todas las personas que intervienen en la vida delas niñas, ya que los embarazos infantiles siguen ocurriendo en el país.
La idea general es buscar que el entorno familiar y social sea el que proteja inicialmente a las niñas, al igual que enfocarse en la identificación de peligros potenciales, ya que también es cierto que el círculo cercano es donde provienen los abusos.

Cifras de embarazo infantil en México
Las cifras aportadas por la Estadística de Nacimientos Registrados (ENR) 2026 del INEGI señalan que en el año 2025 ocurrieron un millón 678 mil 532 nacimientos en México, de este total, el 11.8% corresponde a mujeres y adolescentes de entre 15 y 19 años de edad.
Aunque el que una adolescente de 15 a 17 años, siendo menores de edad, se embarace y den a luz es impactante, la cifra más grave es la del 0.4% de ese total de nacimientos registrados en México, que corresponde a niñas menos de 15 años de edad.

El Consejo Nacional de Población o CONAPO, estimó que 7 mil 887 nacimientos se dieron en partos donde las madres eran de en niñas de entre 10 a 14 años de edad.
Estas cifras indican que en México se registran al día un promedio de 22 partos donde la madre es una niña de entre 10 a 14.

Los estados de la República de México donde más suceden estos casos son en Chiapas, Guerrero y Oaxaca.
La situación sigue siendo terrible, pero ha presentado una disminución en las cifras de un 24.9% en relación a los del periodo de 2018 a 2025, en niñas de entre 10 a 14 años de edad, que fueron madres.
Pero, aunque sucede principalmente en zonas rurales, las zonas urbanas no presentan números menos preocupantes. En 2024, el 53% de los embarazos adolescentes sucedieron en zonas urbanas, con niñas que ya habían terminado la primaria.

“Niñas sí, madres no”: El lema de la campaña
La tarea es de todos, incluso de los que no son padres, ya que para que esto termine, aunque sea poco a poco, el esfuerzo de protección a las niñas debe llegar de escuelas, familias, el sector salud, las fiscalías, y cada persona que conviva con una menor.

Se debe de priorizar el bienestar de las niñas, evitar que sean víctimas de abusos sexuales, y de fecundación forzada.
“En el embarazo de niñas menores de 15 años no existe ni puede existir el consentimiento. Nombrémoslo como lo que es: violación sexual, una de las violencias estructurales más destructivas que existen”, dicta el comunicado.
SPINNA se compromete a implementar la Ruta para la Atención y Protección Integral de Niñas y Adolescentes Madres y/o Embarazadas menores de 15 años, como forma de prevenir que esto ocurra.

Su labor será acudir a los municipios y localidades donde ocurre un mayor número de agresiones sexuales contra niñas, y enfocarse en zonas donde no suele haber procedimientos legales en contra de los agresores, por diferentes factores.
“Proteger a una niña es garantizar que pueda vivir su infancia libre de violencia, ejercer plenamente sus derechos y construir un futuro con libertad y dignidad”, SPINNA.

