Panamá declaró el estado de emergencia nacional el 10 de octubre de 2026 y habilitó hasta 100 millones de dólares estadounidenses para atender los daños del terremoto del día anterior. La respuesta busca llevar ayuda a las familias y recuperar servicios mientras continúan las inspecciones de viviendas e infraestructura.
El Consejo de Gabinete extraordinario, presidido por José Raúl Mulino, aprobó la medida para priorizar la asistencia en el interior de Panamá, informó la Presidencia. Las labores se concentran en Herrera, Los Santos, Veraguas y Coclé.
El balance divulgado por Reuters el 11 de octubre recoge al menos 27 personas heridas, cerca de 900 viviendas dañadas y ningún fallecimiento reportado. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá indicó a la agencia que las réplicas superaban las 200, aunque su magnitud disminuía y los intervalos entre ellas se alargaban.
Para el sismo del 9 de octubre, EFE recoge una magnitud de 7.7 del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). La Presidencia utiliza 7.5, en línea con el registro del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá citado por EFE.
Los fondos acompañan un censo de daños todavía abierto
Felipe Chapman, ministro de Economía y Finanzas, señaló que Panamá cuenta con recursos y que, si necesita recurrir a créditos, buscará préstamos blandos, según EFE. Los 100 millones de dólares son el máximo habilitado para atender la emergencia, mientras el inventario de daños continúa en elaboración.
El informe preliminar de la Presidencia del 10 de octubre registró 419 centros educativos y 21 instalaciones de salud afectados. Reuters informó que las clases quedaron suspendidas para el lunes 12 de octubre.
El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial está levantando un censo junto con Sinaproc, la autoridad de protección civil. Las inspecciones deben determinar qué casas pueden volver a habitarse, cuáles requieren reparaciones y cuáles tendrán que reconstruirse, explicó la Presidencia.
El domingo, Sinaproc informó que había evaluado más de 1,200 residencias y edificios. Esa cifra contabiliza inmuebles inspeccionados, con un alcance distinto del balance de viviendas dañadas.
Reabrir caminos y hospitales determina el alcance de la ayuda
El acceso a las comunidades condiciona el reparto de asistencia. El Ministerio de Obras Públicas informó el sábado que trabajaba para habilitar caminos en Azuero y Veraguas y conectar poblaciones como Tonosí.
El domingo 11 de octubre, la Presidencia reportó un carril habilitado en el sector de Loma Flores, en la vía entre Las Tablas y Tonosí. También anunció inspecciones de puentes que mostraban señales de desplazamiento.
Según ese balance oficial, ya se habían enviado 250 toneladas de ayuda por tierra y más de 63,000 libras por vía aérea a las zonas más golpeadas.
En los hospitales, la prioridad es reacondicionar las áreas inspeccionadas y declaradas seguras para que regresen los pacientes que permanecían en estacionamientos o bajo carpas. El Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social vincularon el retorno a esas verificaciones técnicas.
Para el hospital Santo Tomás, el Gobierno anunció que 405 pacientes renales podrán recibir hemodiálisis el 12 y 13 de octubre en otro pabellón que no resultó afectado por el sismo.