Actualmente es el foco de múltiples acusaciones y críticas por su actuar en la jugada que terminó con un golpe sobre Jesús de Miguel y su eventual muerte, el portero de Andorra, Jesús Owono, ha sido un joven que se ha esforzado por mejorar su condición de vida y la de su familia, al igual que hacerse un espacio como jugador profesional.
Ahora ha quedado manchado por el trágico evento, pero su historia previa habla del esfuerzo, y nos coloca en la perspectiva de que una mala acción, tan solo un momento, puede cambiar la vida de cualquiera, pero también terminarla.

Jesús Owono y su historia
El portero de Andorra nació el 1 de marzo de 2001 en Bata, Guinea Ecuatorial, pero fue separado de su madre a temprana edad porque ella emigró a España para buscar una mejor condición de vida para ella y para él, aun siendo un niño, mientras permanecía en su país.
Para cuando tenía 8 años, viajó a San Sebastián, España, para reunirse con su madre, y comenzar el cambio más grande en su vida. Antes de tener el sueño de ser futbolista profesional, su verdadero sueño era recuperar la cercanía con su madre.
“Vine persiguiendo el sueño no de jugar al futbol, sino de estar con mi madre”, declaró hace años, tras su debut.
Con esto se dimensiona lo importante que la separación con su madre fue para él en sus primeros años de vida.
Su integración en el país vasco fue relativamente rápida, aprendiendo euskera, la lengua de la región, asistiendo a la escuela y comenzando a integrarse al deporte, principalmente al futbol, en San Sebastián.

Su primera participación fue en el Antiguoko, una institución cuyo reconocimiento se basa en la formación de jugadores en etapas tempranas, y que han llegado al más alto nivel.
En sus primeras etapas como futbolista no jugaba como portero, sino como extremo, por su gran velocidad y cualidades ofensivas, pero poco después, por azares del destino, llegó a la portería. Durante un entrenamiento lesionó al portero del equipo, y al no tener un sustituto, él tomó la posición. Por su buena actuación, terminó siendo más que una solución temporal, sino una permanente.
Cuando tenía 12 años, la Real Sociedad, de San Sebastián, mostró interés en él, y lo integró a sus fuerzas básicas, donde permaneció cuatro años, hasta que a los 15 casi 16 años, en 2016, fue mandado al Alavés.
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— Deportivo Alavés (@Alaves) December 23, 2024
¡Primeros minutos de @1owono en @LaLiga!
Mucho trabajo por una oportunidad. Vamos a por más, Txus.#ValenciaAlavés | #GoazenGlorioso ⚪️🔵 pic.twitter.com/wInOCZV49o
Aunque este cambio otra vez lo alejaba de casa y de su familia, se enfocó en construir la independencia que lo haría crecer. Su familia lo apoyó en todo el proceso.
Su debut en Primera División de España con el Alavés lo consiguió el 2 de enero de 2022, justamente enfrentando precisamente a la Real Sociedad. El duelo terminó con un empate 1-1, y se convirtió en el primer jugador de Guinea Ecuatorial en jugar en la Primera División de España.
