Estanflación en Europa: La actividad de la eurozona se desploma a su nivel más bajo en 31 meses
La eurozona cae a su nivel de actividad más bajo en 31 meses por el impacto de la guerra en Irán y la estanflación.
TL;DR:
Contracción acelerada: El índice PMI compuesto cayó a 47.5 puntos en mayo de 2026 por el impacto energético de la guerra en Irán.Alerta del BCE: El Banco Central Europeo evalúa subir las tasas de interés el próximo 11 de junio para contener una inflación que amenaza con tocar el 4%.Crisis laboral: La destrucción de empleos fuera de la pandemia registra su ritmo más rápido desde agosto de 2013.
La economía de la eurozona aceleró su caída hacia un escenario de estanflación tras registrar en mayo de 2026 la peor contracción de su actividad privada en más de dos años y medio. La combinación del choque energético provocado por la guerra en Irán (que comenzó el 28 de febrero de este año y disparó el crudo por encima de los 120 dólares el barril) y el encarecimiento de la vida obligaron a la Comisión Europea a recortar drásticamente sus previsiones de crecimiento.
El debilitamiento de la demanda y la escalada de costos configuran un panorama sumamente complejo para el Banco Central Europeo (BCE), que se enfrenta a la urgente necesidad de controlar los precios sin ahogar por completo la producción de la región.


Desplome generalizado en servicios y manufactura
El indicador S&P Global Flash Eurozone Composite PMI cayó a 47.5 puntos en mayo, frente a los 48.8 registrados en abril. Este retroceso representa el nivel más bajo en 31 meses y confirma el segundo mes consecutivo en terreno de contracción (por debajo del umbral de los 50 puntos). El sector servicios sufrió el golpe más duro, desplomándose a 46.4 puntos, su peor dato en 63 meses, debido a que el encarecimiento de la vida pulverizó la capacidad de consumo de los hogares.
De acuerdo con Chris Williamson, economista en jefe de S&P Global Market Intelligence, los datos del PMI anticipan una contracción del 0.2% del PIB de la eurozona para el segundo trimestre del año. Williamson advirtió que las presiones de costos sugieren que la inflación correrá cerca del 4% en los próximos meses, impulsada por precios de insumos que acumulan siete meses consecutivos al alza.
Además, la pérdida de empleos comenzó a generalizarse a un ritmo preocupante. Excluyendo el periodo de la pandemia de COVID-19, la destrucción de puestos de trabajo en el bloque registró su velocidad más rápida desde agosto de 2013.
El choque energético altera el rumbo de la región
El panorama oficial presentado por la Comisión Europea mediante su pronóstico económico de primavera confirmó un severo recorte al crecimiento y un incremento en las expectativas de inflación para 2026. El comisario Valdis Dombrovskis describió la situación actual como un auténtico "choque estanflacionario" derivado del conflicto en Medio Oriente.
Antes de la escalada bélica, Bruselas proyectaba un crecimiento del 1.2% para el bloque europeo y una inflación controlada en torno al 2% para este año. No obstante, el precio del petróleo por encima de los 120 dólares por barril desarticuló por completo las metas de recuperación económica de la eurozona.
El dilema del Banco Central Europeo ante las tasas
La coyuntura coloca al Banco Central Europeo en una posición muy comprometida. El formulador de políticas de la entidad, Olli Rehn, señaló en entrevista que el banco central podría verse obligado a elevar las tasas de interés en su próxima reunión de política monetaria para salvaguardar su credibilidad institucional.
"Podríamos necesitar un incremento de tasas para asegurar la estabilidad, aunque por ahora vemos poca evidencia de que la alta inflación se esté arraigando de forma permanente", declaró Rehn.
Por su parte, Pierre Wunsch, miembro del Consejo de Gobierno del BCE, fue mucho más directo respecto a la trascendencia de la reunión programada para el próximo 11 de junio:
"Si el conflicto no se resuelve para junio, considero que la probabilidad de un alza de tasas es sumamente alta", afirmó Wunsch.
La tasa de depósito de la eurozona permanece inmóvil en el 2% desde junio de 2025. Sin embargo, los mercados financieros ya anticipan entre uno y dos incrementos de tasas para los próximos doce meses. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó previamente que el BCE aplicará un alza de 50 puntos base durante este año, antes de iniciar una eventual flexibilización monetaria en 2027.
El desenlace de junio
La decisión de política monetaria del BCE del próximo 11 de junio dependerá directamente de las nuevas proyecciones macroeconómicas oficiales y de los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un cese al fuego entre Estados Unidos e Irán. Si las tensiones petroleras persisten, la eurozona enfrentará la segunda mitad de 2026 con un crecimiento deprimido, presiones inflacionarias indomables y un mercado laboral visiblemente debilitado.