Dos pequeñas masas de tierra aparecieron cerca del volcán Anak Krakatau, en Indonesia, tras la erupción de principios de septiembre de 2026. La Agencia Geológica confirmó su presencia mediante reportes de navegantes e imágenes del satélite Sentinel, según ANTARA, pero todavía investiga si son nuevas bocas eruptivas o acumulaciones de material volcánico. Esa diferencia determinará cómo se interpreta el cambio en la caldera de Krakatau.
El informe difundido por ANTARA el 24 de septiembre sitúa una formación a unos 760 metros de la costa noroeste del Anak Krakatau y la otra a 495 metros de la costa sureste. Ambas se alinean con el cráter principal, ubicado entre ellas.
La agencia vincula su aparición con la actividad del 4 al 6 de septiembre. Durante ese episodio, una erupción continua de unas 25 horas produjo flujos de lava que ampliaron la isla principal en 32.8 hectáreas. Esa cifra corresponde al crecimiento del Anak Krakatau, no a la superficie conjunta de las dos formaciones.
La erupción ya había interrumpido vuelos, clases y pesca, como contamos en nuestra cobertura anterior. El hallazgo añade ahora una pregunta sobre los lugares desde los que podría estar saliendo material volcánico.

La alineación no confirma nuevas bocas eruptivas
Lana Saria, responsable interina de la Agencia Geológica, explicó a ANTARA que se necesitan más datos para distinguir nuevos puntos de erupción de depósitos secundarios. La disposición de las formaciones permite ubicar el cambio, pero por sí sola no resuelve su origen.
El Programa Global de Vulcanismo del Smithsonian recogió esa incertidumbre en su informe del 24 al 30 de septiembre. También documentó que los depósitos modificaron las costas oeste y suroeste del Anak Krakatau y llevaron su superficie total a 341.5 hectáreas.
El volcán se mantiene en el nivel 2 de una escala de cuatro. Los reportes consultados indican restricciones de acceso de dos kilómetros alrededor del cráter principal y un kilómetro alrededor de las nuevas formaciones, tras la reducción de la alerta del 21 de septiembre.
La aparición de tierra ya está documentada; confirmar nuevos centros eruptivos exige observaciones y análisis adicionales. Mientras se determina su origen, las autoridades también mantienen restringido el acercamiento a ambas formaciones.
