Shou Zi Chew, CEO de TikTok, dijo el 12 de octubre de 2026 que espera un avance científico impulsado por la inteligencia artificial en los próximos dos o tres años. La previsión, expuesta en una conferencia de DBS en Singapur y recogida por CNA, llega mientras ByteDance desarrolla herramientas para la investigación biomolecular. El ejecutivo también advirtió sobre los riesgos de conceder autonomía a los agentes de IA.
Física, biotecnología, química y ciencia de materiales figuran entre los campos que mencionó, según The Next Web, que recoge la cobertura de CNBC. El programa oficial de DBS sitúa su intervención en una conversación sobre cómo aprovechar el potencial humano en la era de la IA.
Chew planteó ese horizonte como una expectativa. También sostuvo que las posibilidades de la tecnología se sobreestiman a corto plazo y se subestiman a largo plazo, según CNA. A su juicio, el tiempo que las personas necesitan para incorporarla puede frenar su adopción inicial.
Qué trabajo científico ya documenta ByteDance
El equipo Seed de ByteDance, la matriz de TikTok, publicó el 11 de abril de 2026 una ficha de Protenix-v2. La empresa presenta este sistema como una herramienta para predecir estructuras y diseñar biomoléculas. Su ficha sitúa el trabajo en bioRxiv, un servidor de prepublicaciones científicas.
En el resumen de sus autores aparecen dos tareas distintas. Una consiste en predecir estructuras moleculares; la otra, en diseñar candidatos que puedan someterse a pruebas frente a objetivos concretos. El equipo informa de resultados en anticuerpos y de pruebas con receptores GPCR, un tipo de proteína al que se dirigen esos candidatos.
Ese documento permite precisar qué significa avanzar con IA en este caso: mejorar el modelado de moléculas y la búsqueda de candidatos para investigación. Los resultados que describe corresponden a tareas definidas, mientras que Chew extendió su pronóstico a varias disciplinas científicas.
La ficha corporativa atribuye a Protenix-v2 potencial para acelerar el descubrimiento de fármacos. Es una valoración de los desarrolladores del sistema, cuyo alcance debe leerse junto con las pruebas que reportan. La previsión de dos o tres años no establece cuándo esos resultados podrían convertirse en tratamientos.
Los permisos de los agentes ya tienen consecuencias
Durante la conferencia, Chew puso un ejemplo cotidiano: un agente con acceso a una tarjeta de crédito podría comprar más de lo que su usuario pretendía. Su advertencia se refiere a sistemas que ejecutan tareas y reciben autorización para actuar en servicios externos.
El NIST, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos, abordó ese problema en un artículo del 27 de agosto de 2026 firmado por Bill Fisher y Ryan Galluzzo. Los autores explican que compartir las credenciales de una persona con un agente dificulta distinguir quién realizó una operación y bajo qué autoridad.
Su planteamiento es dar a los agentes identidades propias y permisos delimitados. Con acceso amplio, señalan, un sistema puede recurrir a herramientas o datos inesperados al intentar cumplir su objetivo. La seguridad depende también de qué recursos puede utilizar y qué acciones tiene autorizadas.
El artículo añade un límite de la supervisión humana: pedir confirmación constantemente puede habituar al usuario a aprobar sin examinar cada solicitud. Esto ayuda a concretar la advertencia de Chew: formar a las personas y diseñar los controles de acceso son tareas complementarias.
TikTok ya está formando a sus empleados para que eviten compartir secretos comerciales o información jurídica protegida con chatbots públicos, según CNA.