Investigadores de la Universidad de Colorado Boulder desarrollaron PhotoTat, una familia de tintas experimentales que permite hacer visibles, ocultar y reescribir tatuajes mediante luz. El sistema podría servir para marcas médicas que solo se vean durante una consulta, aunque la seguridad de su paleta multicolor todavía necesita demostrarse.
La investigación se publicó el 9 de octubre de 2026 en Matter & Light. En su comunicado, distribuido por Scimex, Cell Press explicó que el equipo encabezado por Carson Bruns obtuvo colores azul, magenta y amarillo que pueden combinarse y volver a ocultarse.
Cómo se reescribe el dibujo con luz
Los colorantes fotocrómicos cambian de apariencia al recibir determinadas longitudes de onda. En su explicación de Magic Ink, Bruns describe moléculas que cambian de forma con la luz, encapsuladas en un polímero de uso médico. PhotoTat emplea pequeñas esferas de polimetilmetacrilato, o PMMA, según Cell Press.
La tinta permanece en la piel cuando el dibujo deja de verse. El cambio afecta su apariencia y permite escribir otro patrón dentro de la zona tatuada. Bruns describe ese principio en su página sobre Magic Ink, el antecedente de PhotoTat.
Interesting Engineering reportó que el nuevo sistema responde a luz ultravioleta de 365 nanómetros y que la activación o desactivación puede tardar unos dos o tres segundos con iluminación intensa. También describió diseños realizados en silicona y piel de cerdo extraída.
Las pruebas humanas reportadas de PhotoTat corresponden al propio Bruns, quien rellenó con estas tintas unas escamas tatuadas en sus piernas. Según ese medio, los tres colores conservaron la respuesta a la luz entre 1.4 y 2.2 años después de aplicarse. Esa observación en una persona no establece seguridad para otros usuarios.
El ensayo de Magic Ink evalúa otra formulación
Bruns sitúa la llegada al mercado de Magic Ink en mayo de 2025. Esa tinta cambia entre un estado casi incoloro y otro magenta; PhotoTat amplía la propuesta a varios colores.
Un estudio piloto de Magic Ink, publicado el 2 de julio de 2026 en Journal of Nanobiotechnology, incluyó a 11 participantes. Cada persona recibió dos tatuajes equivalentes: uno con la tinta experimental y otro con una tinta convencional de comparación.
El ensayo no registró eventos adversos. Sus participantes ya tenían tatuajes sin reacciones adversas, y los autores reconocieron que la muestra era insuficiente para detectar problemas infrecuentes.
Los autores también advirtieron que la esterilización generó formaldehído por encima del límite europeo citado. HYPRSKN financió el trabajo; todos declararon intereses en la empresa.
Estos resultados describen la formulación magenta evaluada. Extenderlos a los nuevos colorantes de PhotoTat exigiría estudiar esas tintas por separado.
Las marcas médicas tendrían que seguir siendo localizables
Entre los obstáculos de PhotoTat, Interesting Engineering destacó que el azul puede degradarse tras sucesivas activaciones y dejar un residuo púrpura permanente. El contraste también disminuye en modelos de piel con mayor pigmentación, y siguen pendientes pruebas de toxicidad, pureza y esterilidad de las formulaciones.
Bruns plantea una aplicación en radioterapia: los pequeños tatuajes que ayudan a orientar el tratamiento podrían hacerse visibles cuando el personal médico los necesite y permanecer ocultos después. Cell Press presenta ese uso como una posibilidad futura.
El objetivo sería conservar la referencia del tratamiento y permitir al paciente ocultarla en su vida cotidiana.