La Agencia Espacial Europea (ESA) ha programado para el 15 de octubre una maniobra de frenado de Hera, que prepara su llegada en noviembre de 2026 a Didymos y su pequeña luna, Dimorphos. La sonda medirá cómo quedó el asteroide que la NASA golpeó con DART en 2022, para precisar la eficacia de aquella prueba de defensa planetaria.
La ESA publicó el 7 de octubre la primera detección de Didymos, obtenida desde unos 236,500 kilómetros. En esas imágenes, el destino aparece como un punto luminoso: Hera todavía necesita acercarse para distinguir los dos cuerpos por separado.
DART cambió la órbita; Hera medirá qué produjo ese cambio
El impacto del 26 de septiembre de 2022 acortó el tiempo que Dimorphos tarda en dar una vuelta alrededor de Didymos. Un análisis del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, publicado en marzo de 2024, calculó una reducción de 33 minutos y 15 segundos. El equipo combinó imágenes de DART, observaciones de radar y mediciones del brillo del sistema para reconstruir su evolución.
Los modelos también indicaron que Dimorphos cambió de forma y adquirió una órbita ligeramente alargada. Hera permitirá contrastar esas reconstrucciones con una inspección cercana de la superficie y de la zona del impacto.
Para evaluar cuánto impulso recibió la roca, hace falta conocer mejor su masa, composición y la forma de la zona afectada, explica la descripción de la misión de la ESA. El cambio de periodo demuestra que la colisión funcionó; esas otras mediciones permiten interpretar su eficiencia y mejorar los modelos que se aplicarían a un objetivo distinto.
Milani estudiará la superficie y Juventas mirará el interior
Hera lleva dos CubeSats, pequeñas naves que se separarán de ella para investigar el sistema desde posiciones más cercanas. Milani analizará la luz reflejada por Dimorphos para identificar materiales de su superficie. También medirá el polvo de sus alrededores, incluido el tamaño y la composición de las partículas que detecte.
Juventas empleará un radar de baja frecuencia para examinar la estructura interna de Dimorphos. Su misión contempla un descenso hasta la superficie, donde un gravímetro medirá la gravedad local. Según la ESA, ambos vehículos enviarán sus datos a través de Hera, que los retransmitirá a la Tierra.
Sus cámaras también pueden mejorar las mediciones científicas. Un trabajo de Edoardo Gramigna y colaboradores, depositado en arXiv el 10 de octubre de 2026 como preprint, simuló la incorporación de imágenes de los CubeSats al cálculo de las trayectorias. Los autores encontraron que esas vistas adicionales ayudarían a reducir la incertidumbre sobre posiciones, masas y rotación del sistema. Son resultados de simulaciones previas al encuentro, sujetos a las condiciones de observación y al movimiento que presente Dimorphos.
Primero llegará Hera; los CubeSats se liberarán en 2027
El calendario operativo que la ESA difundió el 7 de octubre prevé un encendido continuo de 93 minutos el 15 de octubre, seguido de otro más breve una semana después. El objetivo es aproximar la velocidad orbital de Hera a la del sistema de asteroides antes del encuentro.
Durante noviembre y diciembre, la sonda obtendrá sus primeras mediciones desde unos 25 a 30 kilómetros. Más adelante en diciembre, el plan contempla acercamientos a 10 kilómetros. La liberación de Milani y Juventas está prevista para principios de 2027, seguida de observaciones más cercanas con Hera.
El equipo deberá ajustar las operaciones al estado de Dimorphos. La ESA advierte que persisten dudas sobre su rotación tras el choque y sobre la posible presencia de restos del impacto en sus inmediaciones.
Con las trayectorias de las tres naves y las imágenes obtenidas desde distintos puntos, la misión podrá afinar las estimaciones de masa y movimiento de ambos asteroides. Esos datos permitirán vincular la respuesta de Dimorphos al impacto con sus propiedades físicas, una base necesaria para diseñar futuras pruebas de desviación.