Estados Unidos pidió a Rusia más información por vía diplomática sobre la muerte de una trabajadora del Instituto Antipeste de Irkutsk, en Siberia, según informó ABC News el 7 de octubre de 2026. Washington reclama transparencia mientras la causa de la neumonía que sufrió la empleada sigue sin aclararse públicamente.
Un portavoz del Departamento de Estado confirmó a ABC News que había solicitado información adicional al gobierno ruso y mantenía comunicación oficial con otros países para intercambiar datos.
El medio describió el reclamo como una démarche, una gestión diplomática formal. Un funcionario estadounidense, a quien ABC News no identificó, indicó que el mensaje se había transmitido en las horas previas a su reporte del miércoles. Añadió que su contenido era clasificado y recordaba a Moscú sus obligaciones bajo las normas sanitarias internacionales.
La gestión llegó después del llamado de Marco Rubio a compartir más información. El secretario de Estado dijo el 6 de octubre, durante su visita a Islandia, que Washington vigilaba el episodio hora a hora. Según Reuters, señaló que Estados Unidos tenía medidas para ayudar si la situación resultaba más grave, aunque necesitaba conocer mejor lo ocurrido antes de intervenir.
La OMS pide el diagnóstico y las razones de las medidas
La Organización Mundial de la Salud (OMS) contactó a Rusia el 3 de octubre mediante el Reglamento Sanitario Internacional. Su portavoz, Christian Lindmeier, explicó el día 6 que buscaba verificar el episodio y sus posibles implicaciones internacionales.
El pedido incluye las circunstancias del fallecimiento, las pruebas de laboratorio, sus resultados y las razones para vigilar a los contactos. Rusia respondió con análisis negativos para patógenos peligrosos entre esas personas.
El 7 de octubre, Associated Press informó que la OMS había pedido precisiones sobre qué causó la neumonía grave, qué patógeno motivó las medidas de salud pública y los reportes de otro empleado con neumonía de origen indeterminado. Ese segundo episodio forma parte de la información que el organismo quiere verificar.
Moscú ya había comunicado el 6 de octubre que no registraba casos de peste en Irkutsk. La respuesta y el alcance de los análisis de los contactos se detallaron en nuestra cobertura anterior.

Rusia reduce las cuarentenas y defiende su respuesta
Rospotrebnadzor, la autoridad sanitaria rusa, afirmó el 7 de octubre que no veía riesgo de epidemia y estaba cerrando sus medidas preventivas. Según Reuters, informó que el 90% de las personas en cuarentena había salido de ella tras casi 5,000 pruebas sin detección de patógenos peligrosos.
El Kremlin aseguró que había informado a la OMS conforme a los procedimientos establecidos, según el mismo despacho.
Lindmeier había situado el riesgo inicial entre moderado y bajo para Irkutsk, bajo para Rusia y muy bajo para la región europea de la OMS. La evaluación se actualizaría con nuevos datos.
Los análisis negativos de los contactos ayudan a evaluar posibles contagios. El pedido de la OMS busca aclarar el diagnóstico individual de la trabajadora.
El organismo mantiene contacto con las autoridades rusas y ha ofrecido apoyo técnico, informó Associated Press.
