La Comisión Europea estudia modificar un gravamen general sobre grandes empresas para recaudar más de compañías como Apple, Meta y Google sin señalar exclusivamente al sector digital, según una información del Financial Times recogida por Reuters. El planteamiento busca evitar represalias comerciales de Estados Unidos y sigue en discusión.
El reporte del 7 de octubre se apoya en seis funcionarios no identificados con conocimiento de las conversaciones. La vía que describen pasa por revisar Corporate Resource for Europe, conocido como CORE, una propuesta de contribución empresarial al presupuesto europeo.
Su alcance importa también a las compañías europeas: el diseño de CORE se organiza por facturación y presencia fiscal en la UE. La nacionalidad estadounidense o la actividad tecnológica de una empresa no son los requisitos que determinan su inclusión.
A qué empresas alcanzaría CORE
La Comisión presentó el proyecto junto con su propuesta de presupuesto para 2028-2034, el 16 de julio de 2025. En su documentación pública describe CORE como una aportación anual de grandes compañías que operan y venden en la UE, y estima que generaría 6,800 millones de euros al año, en promedio.
El análisis fiscal de EY de julio de 2025 detalla que CORE afectaría a entidades con residencia fiscal en un Estado miembro y a establecimientos permanentes en la UE de entidades residentes en terceros países, con facturación anual neta superior a 100 millones de euros. Los Estados miembros recaudarían la contribución por cuenta de la Unión.
EY desglosa las cuotas del proyecto de 2025 por tramos de facturación neta:
| Facturación anual neta | Contribución anual |
|---|---|
| Más de 100 millones y menos de 250 millones de euros | 100,000 euros |
| Desde 250 millones y menos de 500 millones de euros | 250,000 euros |
| Desde 500 millones y menos de 750 millones de euros | 500,000 euros |
| 750 millones de euros o más | 750,000 euros |
Los importes corresponden al proyecto original. La Comisión todavía debe concretar cualquier revisión de sus condiciones y cuotas.
La aprobación requiere el acuerdo de todos los Estados miembros
CORE es una de las cinco nuevas fuentes de ingresos planteadas para el próximo presupuesto. La Comisión sostiene que estos recursos permitirían financiar prioridades comunes, devolver la deuda de NextGenerationEU y limitar las aportaciones nacionales al presupuesto de la Unión.
Ante la información del FT, un portavoz de la Comisión dijo a Reuters que la institución está dispuesta a apoyar al Consejo y al Parlamento Europeo para alcanzar un acuerdo sobre el paquete de nuevos recursos propios.
El procedimiento tiene dos decisiones distintas. Según el Consejo de la UE, el presupuesto plurianual requiere unanimidad de los Estados miembros y consentimiento del Parlamento Europeo. La decisión sobre recursos propios también exige unanimidad, pero en ese caso el Parlamento es consultado y después cada Estado debe ratificarla conforme a sus requisitos constitucionales.
El calendario que publica el Consejo busca un acuerdo político antes de terminar 2026 para adoptar la legislación en 2027 y comenzar el siguiente período presupuestario el 1 de enero de 2028. Ese proceso determinará si CORE se convierte en una obligación y qué empresas deberán contribuir.