La depresión tropical Nueve se formó el 6 de octubre de 2026 en el suroeste del Golfo de México. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) prevé que sea huracán el jueves 8 y se aproxime a la costa estadounidense el viernes 9.
El boletín número 1, emitido a las 16:00 CDT (UTC-5), situó el centro a 615 kilómetros al oeste de Progreso, México, con vientos sostenidos de 55 km/h. El sistema avanzaba hacia el este a 7 km/h.
El ciclón da seguimiento a la vigilancia del suroeste del golfo que cubrimos el 4 de octubre, cuando su formación seguía abierta. Ahora, el NHC identifica una circulación cerrada y tormentas mejor organizadas, y comenzó a emitir avisos sobre el sistema.
Yucatán enfrenta lluvias y oleaje antes de la aproximación a Estados Unidos
Hasta el jueves, el NHC prevé 2 a 4 pulgadas de lluvia, unos 51 a 102 milímetros, en costas de la bahía de Campeche, con acumulados mayores aislados en Campeche y el oeste de Yucatán.
Ese día son posibles rachas de viento en la península. En sus costas occidentales y septentrionales se prevé oleaje y corrientes de resaca peligrosos.
Del sureste de Louisiana al noroeste de Florida, el NHC prevé 3 a 6 pulgadas, unos 76 a 152 milímetros, desde el viernes y durante el fin de semana. Los máximos locales podrían alcanzar 10 pulgadas, equivalentes a 254 milímetros, con posibles inundaciones repentinas, urbanas y fluviales aisladas.
La cizalladura puede debilitar al ciclón cerca de la costa
El NHC espera un fortalecimiento inicial y un posible debilitamiento cerca de tierra por un aumento de la cizalladura vertical. Estos cambios del viento con la altura pueden dificultar la organización del ciclón, que alcanzaría su mayor intensidad antes de llegar a la costa.
Aun así, la agencia espera un huracán peligroso al tocar tierra. Sigue incierto dónde girará hacia el noreste y a qué velocidad avanzará. También anticipa que crecerá hacia el este y pide evitar concentrarse únicamente en los puntos de la trayectoria.
El análisis de Mobile del Servicio Meteorológico Nacional estadounidense (NWS) vincula velocidad e intensidad: contempla un sistema más rápido y fuerte, o uno más lento y débil por una exposición mayor a la cizalladura. Esa diferencia afecta el pronóstico para la costa.
Los avisos locales ya señalan peligros en playas y aguas costeras
El primer boletín del NHC no incluyó vigilancias ni avisos costeros. Por separado, Mobile mantenía un riesgo alto de corrientes de resaca en playas de Alabama y el noroeste de Florida hasta la noche del sábado 10 de octubre.
La oficina también mantenía un aviso para embarcaciones pequeñas hasta el viernes. Los vientos del noreste y del este ya generan condiciones marítimas adversas, que podrían empeorar al final de la semana. Su pronóstico contempla además que la humedad del golfo interactúe con un frente estacionado frente a la costa y aumente las lluvias, especialmente a lo largo de la trayectoria y al este de ella.
Los avisos locales describen riesgos vigentes; el pronóstico tropical sitúa la aproximación del ciclón al final de la semana.
El NHC contempla posibles vigilancias tropicales el miércoles 7 de octubre y pidió a los residentes de Louisiana al noroeste de Florida tener preparado su plan para huracanes.