Corea del Sur probó el 8 de octubre de 2026 su primer vehículo de planeo hipersónico de desarrollo nacional. La Presidencia calificó el ensayo como exitoso; el sistema sigue en desarrollo y todavía no está operativo.
El presidente Lee Jae Myung presenció el lanzamiento. Según el comunicado presidencial, el vehículo se separó del propulsor, descendió, maniobró en dirección vertical y horizontal y alcanzó el objetivo de prueba. El ensayo evaluó materiales resistentes al calor, guiado y control. Lee pidió acelerar su desarrollo y despliegue.
La prueba surcoreana llegó pocos días después de un lanzamiento que Corea del Norte también presentó como hipersónico, según CNA.
La maniobra complica la interceptación
Un arma hipersónica alcanza al menos Mach 5, cinco veces la velocidad del sonido. Esa velocidad también la alcanzan misiles balísticos, recuerda el Center for Arms Control and Non-Proliferation en su ficha explicativa de 2023. Los vehículos de planeo añaden la posibilidad de cambiar de rumbo dentro de la atmósfera.
En un sistema de tipo boost-glide, un cohete aporta el impulso inicial. Después, el vehículo se separa y aprovecha la sustentación aerodinámica para continuar su vuelo. Los cambios de trayectoria complican el cálculo del recorrido que las defensas necesitan para interceptarlo.
El centro sitúa el desafío en la posibilidad de eludir las defensas durante el recorrido y superar las que actúan en la aproximación final al objetivo. La capacidad de maniobrar es, por tanto, una parte central de la distinción entre estos vehículos y otros proyectiles que también vuelan a velocidades hipersónicas.
El calor exige pruebas de vuelo
La Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos (CBO) identificó el calor extremo como un obstáculo central en su informe sobre armas hipersónicas del 31 de enero de 2023. El vuelo rápido y prolongado dentro de la atmósfera obliga a comprobar el comportamiento de los materiales y la protección de los componentes electrónicos.
La CBO señala que esas comprobaciones requieren numerosas pruebas de vuelo. El informe evalúa programas estadounidenses y aporta contexto sobre los retos térmicos de esta clase de armas.
En los escenarios analizados, la CBO concluyó que un arma hipersónica no necesariamente resistiría mejor la interceptación que un misil balístico con una ojiva maniobrable. La ventaja potencial depende de que el adversario tenga defensas de largo alcance muy eficaces.
Las defensas norcoreanas condicionan su utilidad
Ankit Panda, investigador del programa de Política Nuclear del Carnegie Endowment for International Peace, dijo a CNA que una capacidad hipersónica surcoreana resulta excesiva frente a Corea del Norte, que carece de defensas aéreas y antimisiles sofisticadas. Su valoración cuestiona el beneficio militar adicional de esta tecnología en la península.
La comparación de la CBO ayuda a precisar el alcance del anuncio: la ventaja frente a la interceptación depende de las defensas del adversario, además de la tecnología del proyectil.
Lami Kim, responsable para Corea en tecnologías avanzadas, seguridad nacional y defensa del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), planteó a CNA que la relevancia de estos vehículos podría aumentar si Corea del Norte adquiriera defensas antimisiles más avanzadas o si Seúl desarrollara armas nucleares. Ambos son escenarios condicionales.
El ensayo aporta resultados sobre el vuelo del vehículo, según la Presidencia. El paso siguiente que Lee señaló para el programa es acelerar su desarrollo y avanzar hacia el despliegue.