Andy Burnham, primer ministro del Reino Unido, afirmó que Rusia intervino en el referéndum del Brexit de 2016, basándose en información que recibió al llegar a Downing Street. La acusación reabre la controversia sobre la protección del voto, mientras su Gobierno sostiene que el resultado fue legítimo.
Según ABC, que recoge declaraciones difundidas el 11 de octubre del podcast The Rest Is Politics, Burnham no explicó el mecanismo de la supuesta interferencia ni presentó pruebas públicas. También dirigió su advertencia a los votantes de Francia y Alemania ante los intentos de influencia extranjera.
El 12 de octubre, Stephen Doughty, ministro de Estado en Exteriores, sostuvo en Sky News que los intentos rusos no habían tenido éxito. Reuters, en una crónica publicada por The Jerusalem Post, recogió además la posición de un portavoz de Burnham: el Gobierno considera legítima la decisión de abandonar la UE.
Rusia ha negado previamente haberse involucrado en el voto. Reuters informó que su embajada en Londres no respondió a su solicitud de comentarios. Nigel Farage, uno de los promotores del Brexit, rechazó la acusación de Burnham.
El Gobierno rechazó una investigación retrospectiva en 2020
El 22 de julio de 2020, la Cámara de los Comunes ya discutía qué había investigado el Gobierno sobre la posible intervención rusa. El registro oficial de Hansard recoge el intercambio tras la publicación del informe del Comité de Inteligencia y Seguridad sobre Rusia.
El diputado laborista Nick Thomas-Symonds citó un pasaje del informe que cuestionaba si el Gobierno había visto o buscado pruebas de interferencias exitosas en los procesos democráticos. El entonces ministro de Seguridad, James Brokenshire, rechazó las críticas y defendió las evaluaciones periódicas de las agencias.
Brokenshire afirmó que no habían encontrado pruebas de una interferencia exitosa y descartó la necesidad de una investigación retrospectiva específica. Ese intercambio documenta un desacuerdo sobre el alcance de la investigación, además de las conclusiones que podían extraerse de ella.
La respuesta legislativa siguió otra vía. Un informe de la Biblioteca de los Comunes publicado en marzo de 2025 explica que la Ley de Seguridad Nacional de 2023 introdujo delitos de injerencia extranjera, espionaje y sabotaje. La Ley de Seguridad en Línea del mismo año incluyó la injerencia extranjera entre los delitos prioritarios para los servicios regulados. Son medidas de protección, cuya aprobación no constituye una evaluación del resultado de 2016.
Negociar con la UE y volver a ingresar son procesos distintos
Según The Guardian, la próxima cumbre entre el Reino Unido y la UE se celebrará el 20 de noviembre en Bruselas.
Un documento de la Biblioteca de los Comunes, actualizado el 8 de octubre de 2026, detalla las negociaciones sobre normas sanitarias para alimentos, mercados de emisiones e intercambios juveniles. También recoge las opciones de relación a largo plazo planteadas por Burnham, incluida una eventual vuelta a la UE.
La adhesión requiere un procedimiento propio. Según ese documento, el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea exige una solicitud al Consejo de la UE, la consulta a la Comisión Europea, una decisión unánime del Consejo y el consentimiento del Parlamento Europeo. El acuerdo de ingreso debe ratificarse por todos los Estados miembros y el país solicitante conforme a sus requisitos constitucionales.
Los acuerdos sectoriales en negociación buscan reducir barreras al comercio de alimentos y facilitar intercambios juveniles. Sus destinatarios son empresas y jóvenes cuya actividad depende de las condiciones pactadas entre Londres y Bruselas.