Arqueólogos de la Universidad Akdeniz recuperaron 6,511 piezas de vajilla de un barco que se hundió hace unos 2,100 años frente a Adrasan, en la costa mediterránea de Turquía, según el balance publicado por Nautilus. La carga conserva platos, cuencos y bandejas que permiten estudiar el comercio y la cultura de la mesa en la Antigüedad.
Hakan Öniz dirige las excavaciones, iniciadas en 2025. La Universidad Akdeniz detalló el avance el 29 de septiembre de 2026.
La arcilla ayudó a proteger la vajilla
Las piezas viajaban en cajas de madera, con arcilla entre ellas para amortiguar los golpes. La universidad atribuye parte de su conservación a ese embalaje, que habría reducido las roturas durante el hundimiento.
El inventario reúne 122 formas y tamaños, con platos para frutos secos y pescado, cuencos para sopa y bandejas.
El resumen de un estudio de Hakan Öniz y Emre Okan, publicado en junio de 2023 en Journal of Maritime Archaeology, identificaba los platos y cuencos del pecio como cerámica sigilata oriental A. Se trata de una familia de vajilla fina: una misma clase de cerámica puede presentar recipientes con formas y funciones diferentes.
El número de formatos describe la variedad de objetos. La clase de cerámica y las atribuciones a talleres ayudan a entender de dónde procedían.
La carga conecta varios centros de producción
La universidad sitúa la probable fabricación de los platos y cuencos en Rhosus, hoy Arsuz, en Hatay, Turquía. También describe ánforas posiblemente fabricadas en islas del Egeo, indicio de mercancías procedentes de distintos centros de producción.
El estudio de 2023 situaba la cerámica entre el final del periodo helenístico y el inicio del Imperio romano. Monedas de Antioquía del siglo I a. C. ayudan a fechar el naufragio, según la universidad.
La universidad plantea un viaje hacia Roma como hipótesis sobre el destino del mercante.
Las piezas recuperadas ya fueron trasladadas al Museo de Antalya para su conservación, según Nautilus. La excavación continúa mientras se estudia la carga que permaneció bajo el Mediterráneo durante más de dos milenios.