El FBI detuvo a un ingeniero de OpenAI acusado de colocar una grabadora oculta en una sala de reuniones ejecutivas de San Francisco, según la Fiscalía federal.
Abdulrahman Alfozan fue arrestado el 9 de octubre y compareció ante un tribunal federal el 13 de octubre. La acusación es por usar o intentar usar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales.
Una grabadora cifrada y un segundo aparato
Personal de OpenAI encontró el dispositivo el 30 de septiembre. La Fiscalía cita imágenes de vigilancia, consultas sobre reuniones y otra grabadora encontrada el 5 de octubre en una bolsa del acusado.
Reuters reportó que el primer aparato habría sido instalado alrededor del 28 de septiembre y que sus archivos estaban cifrados e inaccesibles. La empresa sostiene que había planes para colocar más dispositivos en áreas sensibles de sus oficinas.
Qué afirma OpenAI sobre los datos
En una declaración recogida por Associated Press, OpenAI explicó que utilizó sus propios modelos para examinar el dispositivo y rastrear su origen. También confirmó el despido del empleado.
La compañía afirma que no ha detectado acceso indebido ni extracción de pesos de sus modelos, código fuente o datos de clientes. Los pesos son los parámetros que un modelo aprende durante su entrenamiento.
Al contrastar ambas versiones, el alcance del incidente se vuelve más preciso: la presunta escucha se dirige a conversaciones internas, mientras la declaración de OpenAI aborda el acceso a sus activos digitales. Una reunión puede revelar decisiones o planes sin que alguien copie los archivos del servicio. Por eso, esa declaración deja abierta la investigación sobre lo que pudo captar la grabadora.
Reuters informó que un correo enviado a una dirección asociada con Alfozan quedó sin respuesta y que no identificó de inmediato a su abogado.
Alfozan se presume inocente. Si es declarado culpable, enfrenta hasta cinco años de prisión y una multa de 250,000 dólares, según la Fiscalía. Su audiencia sobre la detención está prevista para el 19 de octubre.