La niña, cuya identidad se mantiene bajo resguardo, tiene 11 años y tras sufrir la muerte de su madre, de quien dependía completamente, tendrá una pensión de por vida, según lo determinado por un tribunal de San Luis Potosí, por su condición de discapacidad, causado por requerir una protección particular.
La menor de edad tiene un diagnóstico de trastorno del espectro autista, y dependía enteramente de su madre que, trabajada en el IMSS en San Luis Potosí, la cual murió en 2021. Tras un largo proceso, el juez Rodolfo Hernández García, del Tercer Tribunal Laboral Federal de Asuntos Individuales, realizó un análisis del caso y determinó que no era suficiente reconocer los derechos de la niña, sino que también debía recibir una pensión de por vida.

Determinación de pensión vitalicia
El juez llegó a la conclusión de que la menor también requería que considerarán su condición y necesidades, que será durante toda su vida. Esto incluyendo los apoyos para ejercer sus derechos de igualdad de condiciones.
El expediente señala que la niña, nacida en enero de 2014, tiene una discapacidad asociada al trastorno del espectro autista. Esto por medio de una evaluación neuropsicológica, en la cual se determinó que tiene una capacidad intelectual promedio, pero tiene dificultades para prestar atención, autorregularse, y de comunicación e interacción social
Ante esto, un grupo de especialistas realizaron recomendaciones, que indican un seguimiento neurológico, realizar terapias especializadas, al igual que actividades artísticas y deportivas. También sugirieron que la niña debe de asistir a una escuela que trabajo con ella en un grupo pequeño, ya que esto aminoraría situaciones donde pueda generarle ansiedad.

Situación tras muerte de su madre
Después de sufrir la muerte de su madre, la niña de ahora 11 años, que en ese entonces tenía apenas 6 años, pasó a estar a cargo de sus abuelos maternos, que ahora tienen 71 años, el abuelo, y 68 años, la abuela.
El juez incluyó su condición de orfandad en los aspectos importantes al momento de realizar la determinación de pensión de por vida, al igual que la discapacidad, y tener una red de apoyo limitada.

Por ello, el tribunal determinó que solamente reconocer los derechos de la menor no era suficiente para asegurarle una condición de vida estable. También debían darle una protección que ayude a evitarle los obstáculos propios de su condición intelectual y familiar.
Con esta determinación, la niña tendrá derecho a una pensión de por vida, y el IMS deberá ajustar los porcentajes correspondientes a la viudez y la orfandad.
Además, el monto de las diferencias que se hayan creado desde el inicio de los pagos, tendrán que ajustarse por medio de la liquidación.
De esta manera la determinación no solo concluye con la identificación de quién será la receptora de las prestaciones que ha dejado la madre de la niña por haber sido trabajadora del IMSS, sino que también determinó medidas claras y detalladas para enfocarse en proteger el futuro económico de la menor, tras quedar en situación de orfandad y mantener su estatus de discapacidad.

