Nestlé y Danone bajo fuego: Investigación revela demoras críticas en retiro de fórmula infantil contaminada

Nestlé y Danone enfrentan acusaciones penales por demorar semanas el retiro de fórmulas infantiles contaminadas.

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por Ana Ambriz
Línea de producción de fórmulas infantiles de Nestlé afectadas por alertas sanitarias.

TL;DR:

Retraso bajo la lupa: Nestlé detectó la toxina cereulida en noviembre de 2025 y retuvo cargamentos en diciembre, pero alertó al público hasta enero de 2026.Alcance internacional: El retiro silencioso afectó a más de 60 países, involucrando más de 800 variantes de productos de marcas como Danone y Lactalis.Impacto penal e ingresos: La fiscalía francesa investiga el caso que podría costar a Nestlé unos 1,200 millones de francos suizos, afectando sus acciones.

Una investigación conjunta de Radio France, RTBF y RTS destapó que Nestlé y Danone retrasaron las alertas sanitarias sobre la presencia de la toxina cereulida en sus fórmulas para bebés. El retiro masivo de latas comenzó de forma interna en sus plantas de producción a finales de diciembre de 2025 [1], pero los productos en supermercados no se retiraron de forma pública hasta el 5 de enero de 2026 [1], lo que permitió que lotes bajo sospecha siguieran al alcance de los consumidores por varias semanas [1].

El reporte detalla que Nestlé retuvo unas 838,000 latas de fórmula infantil a partir del 26 de diciembre de 2025 en su planta del norte de Francia y otros centros de distribución [1]. No obstante, las alertas en los puntos de venta tardaron días en concretarse, desatando acusaciones de un "retiro silencioso" por parte de organizaciones civiles y familias afectadas en Europa [1].

La cereulida es una toxina alimentaria que provoca vómitos e infecciones intestinales y fue hallada en los lotes bajo sospecha [1, 3].

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Foto: Specht GmbH / Pexels

Un ingrediente contaminado de origen chino

De acuerdo con la organización Foodwatch International, Nestlé detectó por primera vez la presencia de la toxina en sus productos a finales de noviembre de 2025 [1, 3]. Aunque la compañía notificó a las autoridades sanitarias de los Países Bajos a inicios de diciembre, la alerta pública en Alemania, Austria, Bélgica y Países Bajos no se emitió sino hasta el 5 de enero de 2026 [3].

La contaminación se rastreó hasta el aceite de ácido araquidónico (ARA) suministrado por la firma china CABIO Biotech, un ingrediente que se distribuye de manera generalizada en toda la industria de alimentos lácteos para lactantes [3].

En su propio portal de servicio al cliente, Nestlé admitió que informó al proveedor sobre el problema el 29 de diciembre de 2025 [4]. El Ministerio de Salud de Austria describió este retiro como el más grande en la historia de la multinacional [1], afectando a más de 800 variantes de productos manufacturados en más de 10 fábricas en todo el mundo [1].

La medida de emergencia escaló rápidamente a más de 60 países, obligando también a competidores como Danone y Lactalis a retirar productos de los puntos de venta debido al uso del mismo aditivo contaminado [1].

Consecuencias penales y el costo financiero de la crisis

Ante la demora de las alertas, Foodwatch International presentó una denuncia penal y una demanda civil en representación de ocho familias afectadas contra Nestlé y Lactalis [1, 3].

"Para las fórmulas infantiles, un retiro 'silencioso' no es una respuesta adecuada cuando existe un riesgo potencial inaceptable", declaró la organización Foodwatch [3].

En respuesta, la fiscalía de París inició en febrero de 2026 investigaciones formales contra cinco compañías del sector por la supuesta comercialización de bienes que representan un peligro para la salud humana [1]. Este cargo conlleva penalizaciones de hasta siete años de prisión y multas de hasta 3 millones de euros [1].

Por su parte, las fiscalías de Burdeos y Angers descartaron temporalmente que el fallecimiento de dos lactantes reportado en la región estuviera vinculado a los productos bajo sospecha [1]. Nestlé mantiene su postura de que no se han confirmado casos de enfermedad directamente relacionados con la contaminación [1].

A nivel financiero, las acciones de ambas multinacionales registraron pérdidas constantes en los mercados bursátiles [1]. Analistas de la firma Jefferies estiman que el impacto financiero para Nestlé ascenderá a unos 1,200 millones de francos suizos (aproximadamente el 1.3% de sus ventas anuales) [1]. Esta cifra supera ampliamente el pronóstico de la compañía, que aseguraba que los lotes afectados representaban significativamente menos del 0.5% de sus ingresos anuales [1].

Qué sigue

El caso presiona a los reguladores sanitarios europeos para endurecer los tiempos de notificación obligatorios en alimentos para menores. Las fiscalías europeas continuarán con el desahogo de pruebas para determinar si la cadena de mando de Nestlé y Danone incurrió en omisiones delictivas al priorizar la logística interna sobre la alerta pública.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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