El juez federal John G. Koeltl condenó el 6 de octubre de 2026 a Michael Smith a 18 meses de prisión por un fraude que utilizó bots para reproducir canciones generadas con inteligencia artificial y cobrar regalías. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York informó que obtuvo más de 8 millones de dólares mediante esas escuchas falsas.
Smith, de 54 años y residente de Carolina del Norte, también recibió dos años de libertad supervisada y una orden de decomiso de 8,091,843.64 dólares, según el comunicado de la fiscalía. El 19 de marzo de 2026 se había declarado culpable de un cargo de conspiración para cometer fraude electrónico.
El juez centró el caso en las reproducciones falsas
Durante la audiencia, Koeltl precisó que el proceso se dirigía contra la conducta fraudulenta, según la cobertura presencial de Inner City Press. Cuando la defensa planteó la incertidumbre en torno al uso de IA en la música, el juez distinguió esa cuestión de la fabricación de escuchas mediante bots.
Los abogados de Smith pidieron una pena que evitara la cárcel. Reconocieron que su cliente había mentido al presentar las reproducciones como reales y que asumía la responsabilidad por sus actos. Smith expresó arrepentimiento ante el tribunal y admitió que había traicionado a la comunidad musical, de acuerdo con el mismo medio.
Inner City Press también reportó que la fiscalía solicitó 46 meses de prisión y que la oficina encargada del informe de sentencia recomendó 24. Koeltl consideró que el rango orientativo exageraba en cierta medida la gravedad del delito y fijó una pena inferior a ambas solicitudes.
Las escuchas ficticias alteraban el reparto de regalías
El comunicado oficial sobre la declaración de culpabilidad explica que Smith recurrió a la IA para crear cientos de miles de canciones. Programas automatizados, conocidos como bots, las reprodujeron miles de millones de veces para simular la actividad de consumidores.
La fiscalía sitúa el fraude entre 2017 y 2024. En su anuncio de la sentencia señaló que Smith llegó a utilizar hasta 10,000 cuentas automatizadas simultáneamente. Las plataformas mencionadas en el caso son Amazon Music, Apple Music, Spotify y YouTube Music.
El daño económico se entiende a partir del reparto de regalías que describe el Departamento de Justicia: músicos y compositores reciben pagos proporcionales de un fondo común. Las reproducciones fraudulentas desvían parte de ese dinero hacia quien fabrica las escuchas y reducen lo que corresponde a obras reproducidas por consumidores reales.
La IA le permitió ampliar el catálogo y los bots simularon la demanda. La sentencia castiga el uso de esa actividad ficticia para cobrar dinero del reparto de regalías.