Garrett Langley, cofundador y CEO de Flock Safety, defendió el 14 de octubre de 2026 sus cámaras lectoras de matrículas ante las críticas por privacidad. Durante TechCrunch Disrupt 2026, en San Francisco, sostuvo que su tecnología ayuda a resolver delitos. El debate también alcanza quién decide cuánto se guardan los datos y cómo se responde a los usos indebidos.
"No deberíamos frenar el progreso", dijo a TechCrunch al referirse a combatir el delito.
Según The San Francisco Standard, Langley atribuyó parte de la reacción contra Flock a la desinformación en redes sociales. Fuera del recinto, manifestantes cuestionaron la vigilancia y la falta de consentimiento de las comunidades.
Los registros van más allá del número de matrícula. La documentación de Palo Alto, California, describe un sistema que captura fecha, hora, ubicación, características del vehículo y una fotografía de su parte trasera. Esos datos permiten buscar vehículos en registros de lugares y momentos concretos.
Los siete días recomendados no son un límite universal
El 13 de agosto de 2026, Flock anunció que bajaba de 30 a siete días su recomendación y el plazo predeterminado de conservación. Aclaró que sus clientes existentes mantendrían sus periodos aprobados y que cada comunidad seguiría eligiendo el suyo.
El documento también anunció una función para preservar registros específicos de una investigación activa, conforme a las leyes y políticas aplicables.
La política publicada por Palo Alto ilustra esa autonomía local: establece el borrado automático después de 30 días, salvo registros identificados como relevantes para una investigación penal concreta. También restringe el acceso a personal capacitado con una necesidad policial legítima y dispone que las consultas queden registradas y sujetas a auditoría.
La comparación muestra que usar cámaras de la misma empresa puede implicar distintos periodos de conservación. Para conocer el alcance de la vigilancia en una ciudad, importa la política que adoptó esa autoridad.
Las sanciones a usuarios y clientes tienen distinto alcance
Ese anuncio también prometió bloqueos de cuentas con actividad anómala, pendientes de revisión administrativa. Fijó finales de 2026 para exigir a todas las agencias policiales la detección de usos irregulares y códigos de caso en las búsquedas, con una excepción para emergencias que quedarían sujetas a revisión.
Suspender una cuenta individual y retirar el servicio a una agencia afectan a distintos niveles de acceso. Según The San Francisco Standard, Langley dijo que Flock no había cancelado contratos por abusos, aunque aseguró que podría hacerlo si un cliente infringiera la ley a sabiendas.