El FBI intervino más de 40 viviendas en Texas e incautó unos 187 equipos en una operación contra redes de empleo remoto vinculadas a Corea del Norte. Según la fiscalía federal del Distrito Norte de Texas, los inmuebles alojaban, o eran sospechosos de alojar, computadoras que permitían a trabajadores norcoreanos acceder a empresas estadounidenses bajo identidades robadas o falsas.
El comunicado nacional del Departamento de Justicia sitúa las acciones de Operation Lonestar Roundup del 21 al 25 de septiembre de 2026. Se anunciaron el 13 de octubre. El total incautado incluye portátiles y dispositivos KVM, equipos para controlar teclado, video y ratón.
Equipos locales para trabajadores en el extranjero
Las llamadas "granjas de portátiles" son viviendas donde se mantienen conectadas computadoras enviadas por los empleadores. Facilitadores locales permiten que otras personas las operen a distancia. Esa presencia física ayuda a ocultar la ubicación de quien realiza el trabajo y sostiene la apariencia de una contratación estadounidense.
CrowdStrike, que identifica esta actividad como Famous Chollima, informó que aportó inteligencia y análisis técnico al FBI. La firma había rastreado identidades utilizadas por la red y computadoras en Estados Unidos entre abril de 2025 y junio de 2026.
Su investigación identificó organizaciones afectadas en sectores aeroespaciales, energéticos, financieros y sanitarios, además de ciberseguridad e ingeniería de defensa. El problema alcanza así a empresas con información sensible y a proveedores cuya propia actividad consiste en proteger sistemas.
La combinación de ambos hallazgos explica el riesgo: comprobar dónde está el equipo resuelve una parte de la verificación, pero la persona con acceso a los sistemas puede ser distinta de la que figura en los documentos laborales.
Dos detenidos y un proceso penal abierto
El anuncio federal también incluyó las detenciones de Michael James Bostelle, de Pensilvania, y Juan Cecilio Pena Carrillo, de Texas, bajo una acusación presentada en el Distrito Norte de Ohio. La fiscalía les atribuye participación en un esquema de fraude, lavado de dinero y robo de identidad para obtener empleos tecnológicos.
Reuters informó que no consiguió localizar de inmediato a sus abogados para obtener comentarios. Los cargos son alegaciones y los acusados conservan la presunción de inocencia. Las autoridades sostienen que estas redes generan ingresos para el régimen norcoreano y sus programas de armamento.
El FBI pide verificar la identidad durante toda la relación laboral
La alerta publicada por el FBI el 13 de octubre describe una red que amplía las tareas de sus facilitadores. Algunos reciben pagos por participar en entrevistas o reuniones; otros prestan cuentas profesionales o mantienen equipos conectados en sus viviendas. La agencia advierte que estas ofertas pueden dirigirse a personas bajo presión económica.
También observa un cambio en la infraestructura: más ubicaciones con menos computadoras en cada una. Esa distribución reduce el efecto de perder un solo domicilio y ayuda a entender por qué las incautaciones locales dejan abierta la necesidad de detectar nuevas contrataciones fraudulentas.
Para las empresas, el FBI recomienda combinar comprobaciones de identidad, controles de acceso y revisión de comportamientos durante toda la relación laboral. Advierte que una señal aislada puede coincidir con prácticas legítimas del trabajo remoto y que los filtros agresivos pueden perjudicar a candidatos cualificados o víctimas de suplantación.
CrowdStrike considera que la interrupción tendrá un efecto principalmente local y limitado. El operativo retira equipos con los que la red obtenía ingresos y acceso empresarial, mientras la expansión de sus facilitadores mantiene la verificación de empleados como una tarea compartida entre contratación y seguridad informática.