Europa aprovecha crisis en Asia: El sector químico repunta por guerra en Irán
El cierre del Estrecho de Ormuz golpea a las químicas de Asia y da a empresas europeas un respiro estratégico.
TL;DR:
El cierre del Estrecho de Ormuz cortó el suministro de nafta hacia Asia, forzando paros en gigantes como LG Chem.La nafta en Singapur superó los 1,000 dólares por tonelada métrica, mermando la competitividad de los fabricantes orientales.Empresas europeas como BASF registran alzas del 19% en bolsa y aplican aumentos de precio de hasta el 30%.
El conflicto bélico en Irán y el bloqueo de las rutas marítimas en el Golfo han reconfigurado las cadenas de suministro globales, otorgando al sector químico europeo una ventaja competitiva inesperada. Mientras que los productores de Asia enfrentan paros técnicos por falta de insumos básicos, las empresas en Europa reportan un aumento en sus pedidos y un renovado poder para fijar precios en el mercado internacional.
La campaña militar contra Irán, iniciada a finales de febrero, estranguló el flujo de nafta, un componente derivado del petróleo esencial para la fabricación de plásticos y químicos. Para las potencias industriales de Asia, el impacto es crítico: Japón importa el 70% de su nafta del Medio Oriente, mientras que Corea del Sur depende de la región para el 50% de su suministro.


Gigantes asiáticos fuera de combate
La escasez ha forzado a colosos como LG Chem y Lotte Chemical a cerrar sus plantas de craqueo de nafta. En Japón, firmas como Mitsui Chemicals cancelaron licitaciones de importación ante la imposibilidad de asegurar cargamentos. Actualmente, muchas instalaciones asiáticas operan apenas al 60% de su capacidad, lo que ha dejado un vacío en el mercado global que Europa está llenando rápidamente.
"La situación en el Medio Oriente está creando condiciones de mercado temporalmente más ventajosas para el sector químico europeo", declaró Matthias Zachert, CEO de Lanxess. Esta tregua llega tras años en los que la industria europea perdió terreno frente a las importaciones baratas de China y los altos costos energéticos locales.
El optimismo se refleja en los mercados financieros:
- Las acciones de BASF subieron casi un 19% entre enero y abril de 2026.
- La compañía anunció incrementos de hasta el 30% en los precios de sus químicos para el cuidado personal.
- Lanxess confirmó sus proyecciones de crecimiento para el segundo trimestre del año.
Un respiro impulsado por Bruselas
El cambio de viento no es solo geopolítico. La Unión Europea ha flexibilizado las reglas de ayudas estatales para permitir que los países miembros reduzcan los costos de electricidad en industrias de alto consumo. Además, se han acelerado los aranceles anti-dumping contra productos químicos importados a precios artificialmente bajos.
Marco Mensink, director general del grupo comercial Cefic, señaló que el conflicto actuó como un catalizador para poner de nuevo sobre la mesa la vulnerabilidad energética del continente. Sin embargo, advirtió que el repunte podría ser volátil. Si los precios de los alimentos y la energía escalan demasiado, el consumo en Europa podría desplomarse.
"Cuando los consumidores dejan de comprar, nosotros dejamos de fabricar químicos", advirtió Mensink. Por ahora, los fabricantes europeos disfrutan de una ventana de oportunidad que pocos previeron, aunque los problemas estructurales de competitividad en el continente sigan pendientes de una solución a largo plazo.