Crisis de gas en India dispara el precio de la gasolina en California: el costo global de la guerra en Ormuz
La crisis de gas en India eleva la gasolina en California a más de 6 dólares por galón por falta de aditivos clave.
TL;DR:
El gobierno de India ordenó priorizar la producción de gas LP para cocina, recortando la exportación de aditivos clave para gasolina.California registra precios promedio de 6.15 dólares por galón, el nivel más alto desde 2022, debido a la falta de estos componentes.Analistas advierten que el costo podría escalar hasta los 6.50 dólares si el conflicto en el Estrecho de Ormuz persiste.
El conflicto bélico entre la coalición liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán ha desatado una reacción en cadena energética que cruza continentes. La urgencia de India por asegurar combustible de cocina para su población está drenando un aditivo de gasolina fundamental para el mercado de California, impulsando los precios en las gasolineras por encima de los 6 dólares por galón.
El casi cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán ha cortado aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo que transitaba por esa vía. India, que importa el 90% de su gas licuado de petróleo (LPG) a través de este estrecho, ha sido uno de los países más afectados, obligando a su ministerio de petróleo a tomar medidas drásticas de suministro interno.
Para evitar una crisis social, el gobierno indio ordenó a sus refinerías maximizar la producción de gas LP, desviando propano y butano que normalmente se utilizan en otros procesos petroquímicos. Como resultado, la producción de gas para cocina en India aumentó un 28% tras el decreto oficial, pero este movimiento sacrificó la exportación de otros derivados.


El sacrificio de los alquilatos en el mercado global
La prioridad dada al combustible doméstico tuvo un costo directo para el sector automotriz. Los alquilatos, componentes de alto octanaje esenciales para mezclar gasolinas de combustión limpia, se producen utilizando gas LP como materia prima. Al priorizar el gas de cocina, las refinerías indias redujeron drásticamente la creación de estos aditivos.
Reliance Industries, que opera el complejo de refinación más grande del mundo en Jamnagar, confirmó este mes un recorte en su producción y exportación de alquilatos. Según datos de Kpler, las exportaciones totales de este componente desde India cayeron a 33,000 barriles diarios en abril, casi la mitad de los 61,000 barriles registrados en marzo.
Esta reducción ha golpeado con fuerza a California debido a sus estrictas regulaciones ambientales, que exigen mezclas de gasolina mucho más limpias y dependientes de los alquilatos. El mercado californiano ya enfrentaba una oferta limitada tras el cierre de las plantas de Phillips 66 en Wilmington y la instalación de Valero en Benicia.
- Las exportaciones de alquilatos de India cayeron un 46% en un solo mes.
- California exige gasolinas de bajas emisiones que requieren altos niveles de este aditivo.
- Los cierres de refinerías locales en el estado agravan la dependencia de importaciones lejanas.
Impacto directo en el bolsillo de los conductores
Mason Hamilton, economista en jefe del Instituto Americano del Petróleo (API), señaló que la restricción en India añade una presión insostenible a un mercado de California que ya estaba al límite. Los datos de GasBuddy confirmaron que el precio promedio de venta al público alcanzó los 6.14 dólares el pasado viernes, mientras que otros reportes sitúan la cifra en 6.15 dólares.
Siva Gunda, vicepresidente de la Comisión de Energía de California, advirtió en una audiencia legislativa que, aunque el suministro parece estable hasta mediados de junio, asegurar el combustible será cada vez más costoso. Gunda proyectó que los precios podrían estabilizarse en torno a los 6.50 dólares si las tensiones geopolíticas no ceden en el corto plazo.
Qué sigue
El gobernador Gavin Newsom enfrenta opciones limitadas para mitigar el impacto. Expertos sugieren que recortar impuestos al combustible podría ser contraproducente al estimular la demanda en un mercado sin inventario. La alternativa más viable, aunque compleja, sería relajar temporalmente las especificaciones ambientales del combustible en California para reducir la dependencia de los alquilatos importados desde el otro lado del mundo.