Investigadores de Stanford lograron que fragmentos de coral blanqueado recuperaran sus algas y su color en siete semanas al mantenerlos en contacto con clones sanos. El resultado, obtenido en laboratorio, ofrece una vía para estudiar la recuperación después del blanqueamiento.
El trabajo se publicó el 14 de octubre de 2026 en Science Advances, según Stanford.
Cuando el calor u otros cambios ambientales estresan a un coral, puede perder las algas que viven en sus tejidos y le aportan alimento. Como explica la NOAA, el blanqueamiento aumenta su vulnerabilidad. Un coral blanco aún puede estar vivo y recuperarse.
El contacto dura días; la recuperación, semanas
El ensayo inicial reunió 10 pares de fragmentos del mismo animal: cinco se tocaban y cinco quedaban separados por unos milímetros. Stanford reporta que los primeros se recuperaron y que los fragmentos blanqueados sin contacto murieron.
La microscopía mostró cómo los tejidos compatibles se fusionaron y crearon canales por los que pasaron algas y nutrientes del fragmento sano al blanqueado.
Según la universidad, una semana de contacto permitió continuar la recuperación tras separar los fragmentos. En algunos casos bastaron cinco días. Las algas transferidas se multiplicaron en el receptor y la recuperación completa tomó siete semanas.
La compatibilidad genética limita el salto al arrecife
Danny Collins, autor principal y doctorando en Stanford, dijo a ABC News que al juntar fragmentos de distinto origen genético observaron interacciones antagónicas, sin recuperación. La necesidad de contar con un clon sano por cada coral afectado dificulta aplicar el procedimiento a arrecifes completos.
NOAA Coral Reef Watch registró estrés térmico capaz de causar blanqueamiento en alrededor del 84.4 % de la superficie arrecifal mundial entre el 1 de enero de 2023 y el 30 de septiembre de 2025. Ese porcentaje mide exposición al calor; determinar la mortalidad requiere observaciones sobre el terreno.
Como posible alternativa, Collins describió a ABC News la extracción de algas de corales sanos para reintroducirlas en los blanqueados. El equipo busca así estudiar una recuperación que pueda ampliarse sin depender del contacto entre clones.