El Partido Verde de Inglaterra y Gales aprobó el 4 de octubre de 2026 una moción que clasifica el sionismo como racismo. La votación en Brighton, de 1,022 a 813, abrió una disputa sobre las garantías para sus miembros judíos.
PA informó en ITV News que el texto respalda un único Estado palestino democrático en toda la Palestina histórica, con Jerusalén como capital.
La cláusula rechazada y la respuesta del partido
Los miembros rechazaron una cláusula para impedir presiones, exclusiones o sanciones por pertenecer a sinagogas u otras instituciones judías que se identifican como sionistas, informó PA.
Según PA, un portavoz de los Verdes sostuvo que la moción no altera sustancialmente la gobernanza ni los procedimientos disciplinarios del partido.
The Movement for Progressive Judaism, el movimiento británico de judaísmo progresista, condenó la moción en un comunicado firmado por los rabinos Charley Baginsky y Josh Levy. A su juicio, la política convierte en condición de participación igualitaria que los judíos renuncien a una creencia vinculada con su identidad. La organización considera antisemita la moción y exige que el partido la revierta.
Su objeción incluye los vínculos con sinagogas, movimientos juveniles, educación y relaciones familiares. El comunicado sostiene que esas conexiones forman parte de la vida de muchos judíos británicos y que tratarlas como motivo de sospecha, investigación o exclusión constituye discriminación. También rechaza que el apoyo de algunos miembros judíos al texto justifique discriminar a otros.
Ese es el problema concreto que plantea la organización: cómo participarán quienes entienden el sionismo como autodeterminación judía y mantienen esas afiliaciones comunitarias. La respuesta del portavoz se refiere a los procedimientos internos; la cláusula que habría protegido expresamente esas afiliaciones quedó fuera del texto aprobado.
Cuatro de los cinco diputados verdes rechazaron públicamente la moción: Ellie Chowns, Siân Berry, Adrian Ramsay y Carla Denyer, según PA.
El precedente de la ONU fue revocado en 1991
La fórmula tiene un antecedente en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Su resolución 3379, aprobada el 10 de noviembre de 1975, determinó que el sionismo era una forma de racismo y discriminación racial. El documento puede consultarse en Refworld, el repositorio del ACNUR.
Sus considerandos citaban la Declaración de México, surgida de la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer celebrada en 1975. Esa declaración incluía llamados a eliminar el colonialismo, el sionismo, el apartheid y la discriminación racial para lograr la cooperación internacional y la paz.
El 16 de diciembre de 1991, la Asamblea General aprobó la resolución 46/86, que revocó expresamente aquella determinación. Ambos documentos permiten situar el precedente completo: la equiparación fue adoptada y después retirada por la misma institución. La decisión de Brighton establece ahora una posición partidaria en Inglaterra y Gales.
Israel veta la entrada de Polanski
La respuesta israelí tuvo una consecuencia para Zack Polanski. Según Reuters, el Ministerio de Exteriores anunció que el ministro Gideon Sa'ar decidió prohibirle la entrada a Israel y calificó la moción de antisemita por negar la autodeterminación judía.
Polanski no participó en la votación y hacía campaña para una elección parlamentaria en Londres, informó la agencia. Él y otros dirigentes defendieron que apoyar los derechos palestinos es compatible con apoyar los derechos judíos.