Strategy Risks publicó el 6 de octubre de 2026 un informe que vincula investigaciones de UW-Madison con tecnología de vigilancia de vehículos en China. No identifica pruebas de espionaje.
Como indicio, cita cinco investigadores de UW-Madison en un reporte sectorial de 2019 junto a un instituto policial chino.
El abogado de un profesor niega que UW-Madison operara, financiara o dotara de personal al instituto, según recoge Strategy Risks. La consultora no resolvió la disputa y dice que ambas universidades no respondieron.
La colaboración aparece en documentos de UW-Madison
Un boletín de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Wisconsin-Madison (UW-Madison), publicado en la primavera de 2019, describe el Instituto Conjunto de Investigación sobre Internet de la Movilidad con Southeast University como una iniciativa lanzada a finales de 2017. La publicación menciona una carretera de pruebas en Nanjing y un simulador de conducción.
Allí, el profesor Bin Ran exponía una alternativa a los vehículos que llevan a bordo casi toda la tecnología necesaria para conducir solos. Su propuesta consistía en equipar también las carreteras con sensores y capacidad de cómputo, de modo que autos menos complejos pudieran trabajar con esa infraestructura.
Ran planteaba que trasladar equipos a la vía reduciría el costo por vehículo y permitiría observar mejor el entorno. También esperaba disminuir el consumo de energía y el calor generado dentro del auto. El boletín presentaba esas ventajas como argumentos del investigador y situaba la seguridad vial entre sus objetivos.
El programa chino incluye funciones de control
China anunció el 17 de enero de 2024 un programa piloto de integración de vehículos, carreteras y nube para 2024-2026. Lo impulsaron cinco ministerios, incluido el de Seguridad Pública.
El aviso exige plataformas urbanas conectadas con equipos de autos y vías. Deben combinar información de sensores y ofrecer capacidades de decisión, planificación y control. También contempla monitorear en tiempo real la seguridad de los vehículos y apoyar el procesamiento de infracciones, la investigación de accidentes y la determinación de responsabilidades.
Entre las aplicaciones figuran autobuses inteligentes, estacionamiento automático y reparto. La convocatoria exige autenticación de equipos, ciberseguridad y protección de datos. Sus disposiciones son requisitos del piloto; no describen el despliegue alcanzado.
Estados Unidos ya había señalado el riesgo de acceso remoto
La Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio estadounidense, conocida como BIS, anunció el 14 de enero de 2025 una regla para restringir determinados componentes de vehículos conectados vinculados con China o Rusia.
En su explicación, la agencia advirtió que un acceso malicioso a esas cadenas de suministro podría permitir obtener datos sensibles de conductores y propietarios, o manipular vehículos a distancia. Las restricciones anunciadas abarcaban hardware y software de conectividad, además del software de conducción automatizada.
El calendario publicado entonces fijaba las prohibiciones de software para el año modelo 2027 y las de hardware para el año modelo 2030, o el 1 de enero de 2029 para unidades sin año modelo. La norma incluía mecanismos de autorización para ciertas operaciones.
La advertencia de BIS alcanza los datos del conductor y las funciones de conducción del vehículo. El riesgo señalado por la agencia depende del acceso malicioso a esos sistemas, aunque tengan aplicaciones civiles de movilidad.