Jacob Aaron Hicks, de 46 años y residente de Tucson, Arizona, fue detenido el 7 de octubre de 2026 y compareció ante un tribunal federal al día siguiente, acusado de enviar una amenaza de bomba contra la Casa Blanca. La Fiscalía federal del Distrito de Arizona anunció la acusación el 8 de octubre.
El cargo presentado es por proferir una amenaza interestatal de causar lesiones. La acusación se formuló mediante una denuncia penal federal, conocida en Estados Unidos como criminal complaint.
Una televisora entregó el correo a las autoridades
El mensaje que originó la investigación llegó el 23 de septiembre a KGUN9, una televisora de Tucson perteneciente a Scripps. ABC15, que publicó el reporte de esa cadena, informó que KGUN9 entregó el correo a las autoridades y que el FBI confirmó a la estación que ese aviso había motivado la investigación.
Según el relato de la denuncia penal recogido por ABC15, el remitente anunciaba un ataque con bombas inminente contra la Casa Blanca y otros lugares de Washington, D. C. Los investigadores identificaron a Hicks como el presunto autor. Esa identificación forma parte de la acusación que deberá acreditarse ante el tribunal.
También encontraron borradores de correos en la misma cuenta que vinculan con él. Esos mensajes estaban fechados el 23 de septiembre, dirigidos a otros medios y contenían amenazas similares. ABC15 los describe como borradores que no se habían enviado, una distinción relevante para entender qué comunicaciones llegaron a sus destinatarios.
KOLD, otro medio de Tucson, reportó que Hicks dijo haber prestado su teléfono a otra persona cuando se envió el correo. La nota no detalla cuándo ni ante quién ofreció esa explicación.
El alcance de la primera comparecencia
La guía de los tribunales federales de Estados Unidos explica que, en una comparecencia inicial, el juez informa al acusado de los cargos y considera cuestiones como su permanencia en prisión antes del juicio. Quien no puede pagar un abogado tiene derecho a que se le designe uno. Son actuaciones iniciales sobre la acusación, la representación legal y la situación del detenido.
El mismo portal distingue esa audiencia de la lectura formal de cargos, llamada arraignment, en la que el acusado se declara culpable o no culpable. La primera comparecencia de Hicks corresponde a una etapa inicial del proceso.
Si el caso llega a juicio, la carga de probar la culpabilidad recae en el Gobierno. El acusado no debe demostrar su inocencia: la Fiscalía debe acreditar el delito más allá de toda duda razonable. Hicks conserva la presunción de inocencia.
El FBI conduce la investigación con apoyo del Servicio Secreto de Estados Unidos. La Fiscalía federal en Tucson está a cargo de la acusación.