Trezor reducirá su red de revendedores autorizados para reforzar el control de cómo llegan sus wallets físicas a los compradores. La decisión, anunciada el 13 de octubre de 2026, sigue al hallazgo de implantes en dispositivos Ledger vendidos por CryptoBilis. Las autorizaciones de los socios afectados terminarán el 1 de enero de 2027, según la carta de Trezor recogida por BleepingComputer.
Los socios afectados todavía podrán vender sus existencias
El cambio tendrá dos tiempos. Según Altcoin Buzz, que recoge la carta a los socios, Trezor dejará de enviar nuevo inventario a los distribuidores que pierdan la autorización. Estos podrán vender las unidades que ya tienen hasta la fecha de terminación, incluida la temporada de compras de fin de año.
Por tanto, la permanencia temporal de un comercio en la lista de autorizados no permite saber si seguirá siendo socio en 2027. Altcoin Buzz señala que Trezor no ha publicado los nombres ni la cantidad de revendedores afectados.
Para quienes continúen, la empresa anuncia un marco legal actualizado y controles más estrechos sobre el origen, almacenamiento y manejo de los dispositivos, de acuerdo con la carta citada por BleepingComputer. El objetivo declarado es mantener una red lo bastante pequeña para revisar a cada socio.
Un chip auténtico puede convivir con un implante
Las wallets de hardware custodian las claves con las que se autorizan movimientos de criptomonedas. Su frase de recuperación permite restaurar el acceso a esos activos, por lo que copiarla puede dar al atacante una vía para robarlos.
En su investigación sobre Ledger, Zetter describe implantes que copiaban la frase mientras aparecía en la pantalla durante la configuración y después la transmitían mediante una conexión celular. El reportaje recoge el análisis del investigador Joe Grand y el trabajo de Mark Karpelès sobre distintas unidades modificadas.
El componente añadido podía capturar esa información sin alterar el chip de seguridad original. Esto explica el límite de una comprobación de autenticidad: verificar el componente legítimo no equivale a inspeccionar todo lo que hay dentro de la carcasa. La protección criptográfica y la integridad física del dispositivo cubren riesgos diferentes.
Zero Day cuestiona la afirmación general de Trezor
Trezor sostiene que carece de evidencia de dispositivos comprometidos. Zetter cuestionó esa afirmación el 13 de octubre: Grand había encontrado un Trezor One y un Model T modificados, comprados a vendedores no autorizados. El investigador dijo que avisó a la compañía del Model T el 10 de agosto de 2026.
En esas unidades, los componentes y el software modificados generaban frases de recuperación predeterminadas, ya conocidas por los atacantes. El mecanismo difería de la copia de pantalla descrita para Ledger.
El reportaje reproduce un correo de Trezor que agradece los hallazgos y pide más información técnica. Zetter también señala que solicitó un comentario a la compañía y actualizaría su texto si lo recibía.
Los hallazgos no acreditan que la red autorizada actual de Trezor esté comprometida. Sí cuestionan una afirmación general de ausencia de dispositivos alterados, que abarca más que los casos vinculados a CryptoBilis.
El recorte de socios actúa sobre el recorrido comercial de las wallets. Los dispositivos ya distribuidos seguirán a la venta durante la transición, mientras Trezor endurece las condiciones para quienes permanezcan en su red.