La Unión Europea y China alcanzaron un entendimiento para facilitar las licencias de exportación de tierras raras e imanes permanentes, anunció el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, el 9 de octubre de 2026. La negociación busca aliviar el acceso a materiales de los que depende la industria europea, mientras construir proveedores alternativos exige desarrollar capacidad de procesamiento.
El anuncio incluyó moderar las exportaciones chinas de híbridos e híbridos enchufables hacia la UE. Šefčovič presentó los resultados como un primer paso y dejó la decisión final en manos de los líderes europeos. El entendimiento sobre licencias se refiere al acceso al suministro chino.
La concentración aumenta después de la mina
Según el informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) publicado en abril de 2026, China representó en 2024 el 60 % de la extracción mundial de tierras raras para imanes, el 91 % del refinado y el 94 % de la fabricación de imanes permanentes sinterizados.
Las cifras de minerales corresponden al neodimio, praseodimio, disprosio y terbio. Para obtener un imán, la materia prima debe pasar por separación, refinación y producción de metales y aleaciones. La semejanza química entre estos elementos dificulta su separación.
La monacita añade el reto de los residuos
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) identifica a la monacita, un fosfato, entre los minerales de los que se obtienen tierras raras. Aprovechar ciertos depósitos también implica gestionar el torio y el uranio que los acompañan, dos de los desafíos ambientales que señala el organismo.
En su análisis geológico, el USGS advierte que el torio puede quedar en residuos que requieren manejo. Obtener materia prima por esta vía obliga a contemplar qué ocurrirá con esos materiales durante el procesamiento y después de él.
El terbio de Utah pasa pruebas para fabricar imanes
Energy Fuels anunció el 19 de agosto de 2026 que el óxido de terbio producido en su planta White Mesa, en Utah, había cumplido las especificaciones de un fabricante japonés de imanes permanentes. Según la compañía, el material quedó aprobado para su uso comercial sin más pruebas de calificación.
La AIE estima en unos 60,000 millones de dólares la inversión necesaria hasta 2035 para desarrollar cadenas diversificadas que cubran la demanda de tierras raras para imanes fuera de China. Casi la mitad corresponde al refinado y alrededor de un tercio a la fabricación de imanes.