Personas podrían estar subiendo de peso por consumir estatinas posiblemente debido a factores no relacionados directamente con los medicamentos que las contienen. Pero no existe evidencia que compruebe que las estatinas generen un aumento de peso en las personas, entonces ¿Qué está pasando?
Reportes indican que el aumento de peso no sería un efecto secundario del uso o consumo de estatinas, pero es posible que se sufra de un aumento de peso durante tratamientos que las contengan, y la razón estaría en los cambios de hábitos alimenticios durante el mismo.

Estatinas y el aumento de peso
Estudios realizados recientemente indicarían, aunque de manera limitada, que el uso o consumo de algunas estatinas pueden ayudar a que se aumente de peso, al reducir los niveles de leptina. Esta hormona proteica se encarga de ayudar al cuerpo a regular los niveles de energía, y también el peso corporal a largo plazo.
Una gran cantidad de personas han reportado cambios corporales durante el consumo de estatinas, los incluyen aumento de la circunferencia de la cintura, una mayor grasa en el abdomen, y una subida en el peso en general.
La razón de esto podría estar fincada en las modificaciones en la dieta que tienen las personas durante el tratamiento que hacen, siendo no las estatinas las que provocan la subida de peso, sino como una consecuencia colateral.
Al consumir estatinas, las personas sienten que no tienen que mantener un control más estricto de su alimentación, haciendo que agreguen grasas y calorías a su dieta, pensando que no tendrán consecuencias. Sí que las hay.

Efecto de las estatinas en animales
Los efectos de la atorvastatina en cerdos jóvenes fueron estudiados en 2025, arrojando resultados que comprobaron cambios notables en el metabolismo de los animales involucrados. Aun así, estos resultados no comprueban que las estatinas sean las causantes de la subida de peso, pero sí de la modificación, el algún nivel, del metabolismo.
El estudio también arrojó:
Aumento de la grelina: Se notó un alza de niveles de la hormona, que se encarga de aumentar el apetito, generando hambre y afectaciones a las células de las grasas.
Resistencia a la insulina: La probabilidad de que los sujetos de estudio desarrollaran diabetes aumentó cuando se usaba el medicamento. Además, indujo resistencia a la insulina de manera notable, lo que genera una complicación para el cuerpo de mantener o perder peso.
Alteración de las hormonas de las células grasas:
El uso de las estatinas subió los niveles de leptina y resistina en la sangre. Éstos son hormonas producidas por las células grasas. Además, existen evidencias de que la leptina y resistina están relacionadas con la obesidad.
Aun así, los estudios han dado resultados que no son aplicables por completo, a los seres humanos, al haber sido hechos en animales. Por lo que se requiere de una mayor investigación al respecto, para entender por completo el nexo entre estatinas y las modificaciones, principalmente subida, en el peso
Controlar el peso: con o sin estatinas
No está mal consumir estatinas, pero se debe de tener cuidado especial en la dieta diaria, que sea equilibrada y enfocarse en mantenerse con una actividad física constante.
Mantener un peso saludable y deseado es igual de necesario si se consume o no estatinas. Para ello, se requiere hacer ejercicio regularmente, por lo menos 2 horas y media a la semana.
También se debe consumir mucha fibra, dormir lo suficiente, tener un control en las porciones de comida diaria y de la ingesta calórica. Hacer cambios de alimentos bajos en nutrientes por otros más nutritivos es una obviedad, al igual que mantenerse hidratados.

