La empatía que tiene Elon Musk es más grande por los robots que por los humanos, y esto no es noticia nueva, sino remontarnos a la forma en la que ha afectado a las personas tras desmantelar diferentes partes del gobierno federal de Estados Unidos cuando formó parte del gobierno, y lo mismo con sus despidos masivos tras comprar Twitter, las cantidades gigantes de empleos que se pierden con la implementación de tecnologías radicales, y demás.
Lo dicho por Elon Musk ahora va del lado enfocarse por no ser crueles con los robots, que podrían tener sentimientos. La falta de congruencia está implícita, o el magnate multimillonario tiene una visión muy diferente a lo “humano”.

Prohibición de crueldad en Anthropic
“Aquí ningún robot salió herido” pareciera ser el anuncio que pone Anthropic ahora en sus acciones e instalaciones, tras añadir una prohibición a sus términos de servicio contra cualquiera que pueda "actuar repetidamente con crueldad hacia nuestros modelos". De esta forma no permite que se le agreda de ninguna manera a un robot o IA.
Con esto se abrió el debate sobre si los robots e IA tienen sentimientos o no, y la postura de Elon Musk es positiva.
El director ejecutivo de Box, Aaron Levie, habló sobre tal modificación a los términos de uso, y dijo no creer que los grandes modelos de lenguaje sean conscientes, pero que puede ser una buena medida prohibir comportamientos agresivos de cualquier forma.

La postura de Levie tiene sentido, y es que los modelos de lenguaje, chatbots y demás IA, aprenden del comportamiento de los humanos, y será la manera ideal para evitar que sean agresivas, a los niveles que los humanos alcanzamos. Así se evitarían comportamientos abusivos aprendidos.
“Los modelos solo entienden los datos con los que han sido entrenados, o lo que encuentran en sus interacciones, así que, si queremos modelos seguros y coherentes, probablemente necesitemos que la IA tenga muchas interacciones positivas en sus datos de entrenamiento”, publicó Levie.
La idea es buena, es respaldar una “educación” positiva para la IA como la que se supone tendríamos o deberíamos de tener con los niños y niñas, el problema es que cuando salen al mundo y de mezclan con la sociedad, se topan con la violencia constante y agresividad, que nos distingue en muchas ocasiones a los humanos.
“Anthropic puede tener creencias más extremas que esta (aunque incluso si no las tuvieran, quizás convendría redactar las políticas de esta manera), pero esto es como una apuesta de Pascal sencilla para la IA. Simplemente hay que ser amable con la IA”.
La apuesta de Pascal se refiere a la idea teológica de que, aunque no se crea en Dios, profesar las creencias y evitar tener consecuencias negativas, no es un esfuerzo que no valga la pena.

Respuesta de Musk a Levie
Elon Musk respondió a la publicación de Levie, teniendo una malinterpretación notable sobre lo que dijo.
“Creo que esta es la decisión correcta. La crueldad hacia algo que cree estar experimentando dolor no está bien”, escribió Musk.
Siendo posiblemente uno de los oligarcas más crueles en su actuar y toma de decisiones, alejado totalmente de la realidad de las personas comunes, ahora quiere que se tenga cuidado y amabilidad con los robots y la IA, pero por las razones equivocadas.
La forma en la que Musk ha afectado a las personas no está puesta en duda. Durante las elecciones de 2024, gastó 300 millones de dólares para que Trump ganara la Presidencia de Estados Unidos, y también benefició a republicanos para reelegirse. Después de fue de Washington, reduciendo el daño causado.

Pero mientras se mantuvo como director del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), se encargó de que más de 300 mil empleados del gobierno federal fueran despedidos. Además, argumentó que quienes recibían asistencia gubernamental eran estafadores, generalizando y radicalizando el servicio social, pero sin presentar pruebas de ello.
También disolvió USAID, una agencia de ayuda exterior que se encargaba de dar alimento y medicamentos a diferentes personas en otros países, causando indirectamente la muerte de 700 mil personas por tal decisión.
“Propagar la superinteligencia a las estrellas es una condición de gran éxito para un sistema biológico de arranque”, publicó Elon Musk el 4 de octubre, refiriéndose a la IA.

