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Nuclear

EE. UU. realiza una explosión química en Nevada para mejorar la detección nuclear

El experimento busca afinar la detección de señales débiles. La controversia sobre un supuesto ensayo chino muestra por qué registrar una señal no basta para confirmar su origen nuclear.

por Patricia Rodriguez
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Foto de Quang Nguyen Vinh en Pexels

La Administración Nacional de Seguridad Nuclear de Estados Unidos (NNSA) realizó el 30 de septiembre de 2026 una explosión química subterránea en Nevada para estudiar cómo detectar ensayos nucleares de baja potencia con señales amortiguadas. Los datos servirán para comprobar modelos científicos y ajustar algoritmos de detección, informó la agencia del Departamento de Energía.

Reuters reportó que el experimento tuvo lugar en el túnel P del Área 12 del Sitio de Seguridad Nacional de Nevada (NNSS), con explosivos químicos y radiotrazadores.

La NNSA lo describió expresamente como no nuclear. El NNSS sitúa el último ensayo nuclear subterráneo estadounidense el 23 de septiembre de 1992, antes de la moratoria que puso fin a esas pruebas. La explosión química anunciada ahora pertenece al trabajo de detección y no representa una reanudación de los ensayos con detonaciones nucleares.

Una señal pequeña puede ocultar la magnitud de una explosión

La prueba se centró en las explosiones "desacopladas". Según la explicación de la NNSA, una cavidad subterránea puede amortiguar la transmisión de la onda de choque a la roca. Eso reduce la señal sísmica registrada y puede hacer que una explosión parezca menor.

Los investigadores utilizaron sismómetros, acelerómetros y sensores de infrasonido y electromagnéticos, además de equipos de muestreo químico y de radiotrazadores. También recogieron datos meteorológicos.

El Sistema Internacional de Vigilancia de la CTBTO combina tecnologías complementarias. Sus estaciones sísmicas observan ondas que viajan por el terreno, mientras que las de radionúclidos buscan partículas o gases radiactivos. La red también registra terremotos y explosiones no nucleares: detectar una perturbación exige después analizar qué la produjo.

El comunicado estadounidense no ofrece resultados comparativos que cuantifiquen la mejora de detección. Anuncia mediciones destinadas a validar modelos y refinar algoritmos.

El antecedente chino sigue bajo disputa

La NNSA vinculó el experimento con la acusación estadounidense de que China realizó una prueba nuclear desacoplada en Lop Nur en junio de 2020. Pekín rechaza esa versión. En una conferencia del 25 de febrero de 2026, la portavoz de Exteriores Mao Ning calificó la acusación de infundada y reafirmó la moratoria china.

Reuters informó el 17 de febrero de 2026 que el organismo había registrado dos eventos sísmicos pequeños, separados por 12 segundos, el 22 de junio de 2020. Su secretario ejecutivo, Robert Floyd, señaló que esos datos por sí solos no permitían determinar su causa con confianza. Ese registro no constituye una confirmación del supuesto ensayo nuclear.

El Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT) todavía no ha entrado en vigor, según la CTBTO. Su régimen prevé vigilancia internacional, consultas e inspecciones sobre el terreno para verificar el cumplimiento. La red ya funciona, pero las inspecciones previstas por el tratado solo podrán utilizarse cuando entre en vigor.

El experimento de Nevada aporta mediciones para evaluar los modelos de detección. Resolver una acusación concreta requiere evidencia que permita identificar el origen del evento, además de registrar sus señales.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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