Cada quien tiene su historia personal donde en un videojuego se ha topado con un jefe final que le ha hecho casi abandonar el desafío, pero también cada quien sabe lo bien que se siente una vez que, por fin, aun después de muchos intentos, se logra vencerlo.
Hay videojuegos en la fase final solo es de resistencia, otros de habilidad, y otros más de una combinación entre ritmo, tiempo, inteligencia, y hasta suerte, haciendo que sea un verdadero logro terminarlos. En esta ocasión, te traigo una lista corta con los 4 Final Bosses más difíciles de vencer, por lo injusta que es la batalla.

Absolute Radiance de Hollow Knight

No hay manera de empezar si no con este. Se trata del Absolute Radiance de Hollow Knight, ya que debido a su complejidad es muy difícil de vencer. Este reto consiste en principalmente su enorme barra de vida, y el enorme daño que generan sus ataques. Además, el patrón de sus ataques es muy amplio, haciendo que casi no se pueda identificar salvo que se tenga muy buena memoria.
Este es considerado como el verdadero Final Boss del juego, ya que cuenta con proyectiles que es sólo de pocos poder esquivarlos, además de láseres sorpresivos, y sus plataformas son injustamente pequeñas, lo que hace que la movilidad sea reducida complicando todo aún más.

Sans de Undertale

La batalla contra Sans es una de las más complicadas de los videojuegos, especialmente en uno tan difícil como lo es Undertale, que te hará necesitar horas de práctica y una buena ración de soporte a la frustración.
Superarlo requiere de tener reflejos rápidos y muy buena memoria, ya que sus patrones de ataque son complejos y largos.
Esto empeora cuando se está frente a un videojuego que torció todo lo posible las reglas tradicionales de los RPG. Y de eso se aprovecha Sans, de atacarte durante los turnos del menú, de ponerte trampas psicológicas, y de lanzarte ataques con patrones que en medio del caos es complicado de identificar y memorizar. El error se castiga drásticamente contra Sans.

Drácula de Castlevania III: Dracula’s Curse

Un Jefe Final de los clásicos, que quien lo haya jugado sabe que es un antes y un después en un videojugador. Se trata nada menos que de Drácula, con un gigante tamaño y una contienda que se divide en tres partes, todas intensas, donde deberás destrozarlo con ayuda de tu látigo.
El reto inicial está en identificar que, pese a tu diminuto tamaño contra Drácula, la batalla es posible de ganar, y aunque parezca que tu látigo no será suficiente por el poco daño que le causa, el plan de ataque es ser constante.

Mención honorífica: The Nameless King de Dark Souls III

Esta batalla consta de dos partes, ambas con la misma enorme barra de energía, pero no te digo más. Te recomiendo jugarlo y descubrir el sufrimiento de The Nameless King.



