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Medicina

Un estudio preliminar de la dieta DASH no detecta aumentos peligrosos de potasio

El análisis de 356 adultos excluyó a quienes tenían potasio elevado o enfermedad renal avanzada. Sus resultados sobre alimentos no prueban la seguridad de suplementos.

por Patricia Rodriguez
Lechuga verde frondosa a la venta por vendedores en los EE. UU.
Imagen de archivo (2017) · Foto: USDAgov, dominio público, vía Wikimedia Commons

Un análisis preliminar de la dieta DASH no encontró aumentos peligrosos de potasio en sangre durante 12 semanas, incluso entre participantes que tomaban ciertos medicamentos para la presión arterial. La investigación excluyó a personas con potasio elevado al inicio o enfermedad renal en etapas 4 o 5, dos condiciones que limitan a quiénes se aplica el resultado.

La American Heart Association (AHA) difundió los resultados el 8 de octubre de 2026. El análisis de GoFresh y GoFreshRx, financiado por la asociación, se presentó en un congreso y todavía no es un artículo completo revisado por pares.

DASH es un patrón alimentario que prioriza verduras, frutas y cereales integrales e incluye legumbres, frutos secos y lácteos bajos en grasa, según la guía del National Heart, Lung, and Blood Institute. También limita las grasas saturadas y las bebidas azucaradas.

Los 4,700 mg eran el objetivo de los alimentos entregados

El análisis reunió datos de 356 adultos negros del área metropolitana de Boston, con una edad media de 53 años; 70 % eran mujeres. Incluyó personas con y sin tratamiento farmacológico para la presión arterial, según los detalles recogidos por Medical News Today.

Una mitad recibió alimentos acordes con DASH y asesoría nutricional; la otra obtuvo dinero para comprar sus propios alimentos. El potasio sanguíneo se midió al inicio y a las 12 semanas. La AHA precisa que los alimentos suministrados se diseñaron para aportar unos 4,700 mg de potasio diarios: esa cifra describe el menú previsto, no una ingesta comprobada para todos los participantes.

Los investigadores examinaron el uso de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), antagonistas de los receptores de angiotensina (ARA-II), diuréticos ahorradores de potasio y betabloqueadores, además de antiinflamatorios no esteroideos. El reporte no encontró aumentos significativos del potasio en ninguno de los dos grupos.

Los riñones y la fuente del potasio cambian el riesgo

La Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) explica que los riñones sanos eliminan el exceso de potasio por la orina. La enfermedad renal y ciertos medicamentos pueden reducir esa eliminación. Cuando el mineral se acumula en sangre, aparece la hiperpotasemia, que en casos graves puede alterar el ritmo cardíaco.

Los NIH advierten que algunos sustitutos de sal con cloruro de potasio aportan entre 440 y 2,800 mg por cucharadita, según el producto. Cantidades muy altas de suplementos o sustitutos pueden superar la capacidad de eliminación renal incluso en personas sanas. El resultado sobre una intervención alimentaria no establece la seguridad de esos productos.

David Rhee, cardiólogo que no participó en la investigación, explicó a Medical News Today que la enfermedad renal avanzada conserva un riesgo importante de hiperpotasemia. El médico recomendó una evaluación alimentaria individual para personas con enfermedad renal, insuficiencia cardíaca, diabetes o antecedentes de alteraciones de electrolitos.

Qué aporta frente al ensayo previo sobre presión arterial

El ensayo GoFresh original, publicado en JAMA, ya había probado una intervención de alimentos a domicilio y asesoría nutricional en 180 adultos que no recibían tratamiento para la hipertensión. A los tres meses, la presión sistólica bajó en promedio 5.7 mmHg en ese grupo y 2.3 mmHg entre quienes recibieron dinero para comprar alimentos por su cuenta. La diferencia entre los cambios fue de 3.4 mmHg a favor de la intervención.

El efecto sobre la presión no se mantuvo en la evaluación a los seis meses del inicio, tres meses después de terminar el programa. Ese trabajo midió el efecto del conjunto de alimentos y asesoría sobre la presión; el nuevo análisis añade información sobre el potasio durante la intervención.

Para los NIH, las personas con riesgo de hiperpotasemia siguen necesitando una valoración médica o nutricional de su ingesta total de potasio.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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