CoreWeave llegó a perder 15.9% en bolsa el 14 de octubre de 2026, en una sesión de presión sobre las empresas que construyen infraestructura de inteligencia artificial. Oracle retrocedía 9.5%, según Associated Press, que destacó el efecto del crédito más caro sobre la financiación de centros de datos y chips.
La tensión ya se había manifestado en la deuda. Reuters informó que el rendimiento de un bono de CoreWeave emitido en junio alcanzó el 15% el 13 de octubre, frente al 9.625% de su emisión. Esa subida precedió a la venta de acciones del miércoles.
El rendimiento del bono y el interés que paga la empresa son distintos
El rendimiento de mercado depende del precio al que se compra el bono. Como explica la SEC, el regulador bursátil de Estados Unidos, cuando cae el precio de un bono de tasa fija, su rendimiento a vencimiento sube, mientras el cupón, el interés pactado, permanece fijo.
Por eso, el 15% cotizado no significa que toda la deuda de CoreWeave haya pasado automáticamente a pagar esa tasa. La preocupación para una empresa que necesita financiar su expansión está en las condiciones que encontrará al captar más dinero.
Los intereses ya equivalen a casi una cuarta parte de los ingresos
En sus resultados del trimestre terminado el 30 de junio de 2026, CoreWeave reportó US$2,575 millones en ingresos y US$640 millones en gastos netos por intereses. La comparación entre ambas líneas arroja un 24.9%, un cálculo sobre las cifras oficiales que mide el peso de los intereses respecto de la facturación.
La compañía registró una pérdida neta de US$626 millones en ese periodo. También informó una cartera de ingresos futuros contratados de unos US$104,000 millones al 30 de junio, cuyo reconocimiento depende de cumplir requisitos de entrega y disponibilidad del servicio.
La cartera describe ingresos futuros sujetos a la entrega del servicio, mientras los intereses ya figuran en los resultados del trimestre.
En septiembre ya se había reportado que los préstamos ligados al campus que Oracle arrendará en Nuevo México se cotizaban con descuento, otro episodio de presión sobre la financiación de infraestructura para IA.

Gartner prevé una consolidación de las nubes especializadas
Gartner estima, en un comunicado del 14 de octubre, que más de US$3.5 billones de gasto en infraestructura de IA podrían quedar expuestos a deterioro de valor hacia finales de 2030 si se mantiene el ritmo actual de inversión.
En su escenario, los propietarios de centros de datos necesitarían ingresos acumulados de US$8.5 billones hasta 2030 para cubrir las inversiones anunciadas, los costos financieros y un retorno sobre el capital invertido del 12%, el umbral que asume su modelo. Gartner proyecta ingresos atribuibles a esos centros de hasta US$3.6 billones durante el mismo periodo.
La firma prevé que más del 80% de los proveedores de nube especializados en IA, conocidos como neoclouds, dejarán de operar de forma independiente para 2030 por la presión de costos y la falta de diferenciación.
Gartner sitúa a esas empresas entre las más expuestas: necesitan recuperar sus inversiones antes de que se sustituya la generación actual de semiconductores de IA. Las grandes plataformas cuentan, en cambio, con ingresos diversificados que podrían sostener la inversión durante años.
