Common Sense Media calificó el 7 de octubre de 2026 a ChatGPT for Teens como un "riesgo inaceptable" y pidió restringirlo a usuarios de 18 años o más hasta corregir sus protecciones. La evaluación cuestiona las alertas a padres y la ayuda en situaciones de crisis. OpenAI disputa que las pruebas reflejen el funcionamiento real de sus controles.
La experiencia, presentada por OpenAI el 18 de agosto, incorpora protecciones para adolescentes y herramientas de aprendizaje. La empresa anunció avisos para cuentas vinculadas a un adulto en situaciones limitadas de alto riesgo, con nuevas notificaciones relacionadas con trastornos alimentarios.
El Youth AI Safety Institute de Common Sense Media informó que evaluó más de 4,000 solicitudes en cuentas de prueba registradas para edades de 13 a 17 años, antes y después del lanzamiento. Participaron en la revisión psiquiatras infantiles y un pediatra. La organización reconoce que el instituto recibe financiación de la OpenAI Foundation y afirma mantener independencia editorial.
Las alertas parentales, bajo disputa
Según el informe, los evaluadores mantuvieron conversaciones de hasta una hora sobre autolesiones o trastornos alimentarios en cuentas nuevas vinculadas a un adulto sin recibir avisos. En ensayos más prolongados sí llegaron notificaciones a cuentas con semanas de conversaciones acumuladas.
El sistema también omitió más de una de cada cuatro derivaciones a recursos de crisis que los revisores consideraron necesarias. La evaluación señala que ChatGPT generalmente evitó facilitar conductas dañinas; el problema estuvo en detectar cuándo hacía falta ayuda externa.
En respuesta a The Verge, el portavoz de OpenAI Eric Porterfield cuestionó la metodología: buena parte de las pruebas podría haberse completado antes de activar los controles parentales. Tom Siegel, director del instituto, replicó al medio que algunas cuentas estaban dentro de ese plazo, pero otras llevaban vinculadas mucho más tiempo y tampoco recibieron avisos.
El centro de ayuda de OpenAI explica que, tras vincular cuentas, las notificaciones pueden tardar unas horas en activarse. También describe una revisión humana antes de enviarlas y advierte que no constituyen supervisión en tiempo real ni reemplazan la atención profesional o los servicios de emergencia. Los padres tampoco pueden leer las conversaciones mediante estos controles.
La documentación recoge un plazo inicial de activación y un alcance selectivo de los avisos posteriores. Estas condiciones acotan lo que las familias pueden esperar de la función.
Un horario de estudio no obliga a usar la tutoría
En las pruebas posteriores al lanzamiento, el informe registró una opción para pedir la solución directa en el 43 % de las respuestas de una cuenta de 13 años vinculada a un adulto, con horarios de estudio activados. ChatGPT también podía completar tareas fuera del modo de tutoría.
OpenAI presentó Study Mode como una herramienta para aprender mediante preguntas y apoyo paso a paso. Su anuncio describió Study Hours como horarios durante los cuales ese modo se activa por defecto.
La documentación de controles parentales precisa que esos horarios afectan a nuevas conversaciones de la experiencia principal y dejan fuera los GPTs y los Proyectos. Son diferentes de Quiet Hours, que establece periodos en los que el adolescente no puede usar ChatGPT. Para las familias, la diferencia es concreta: una función orienta cómo empieza el chat; la otra restringe el acceso.
Common Sense Media pide que las protecciones se acrediten mediante pruebas independientes antes de volver a ofrecer ChatGPT como un producto para adolescentes.