OpenAI anunció el 5 de octubre de 2026 que probará anuncios visuales durante la generación de imágenes en ChatGPT. El ensayo comenzará más adelante ese mes en Estados Unidos con un grupo inicial de anunciantes. Las piezas estarán identificadas como publicidad y separadas de la imagen solicitada, según la compañía.
Las marcas podrán usar imágenes para mostrar productos, cómo se utilizan o experiencias ligadas a un servicio. OpenAI sostiene que la publicidad tampoco influye en las respuestas del asistente.
Las reglas generales vigentes contemplan anuncios para usuarios elegibles de los planes Gratis y Go. Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu permanecen sin publicidad, de acuerdo con el centro de ayuda de OpenAI. Tampoco se muestran anuncios a cuentas identificadas como menores de 18 años ni en chats temporales.
El chat actual seguirá orientando la publicidad
Los anuncios seguirán tomando como referencia la conversación actual aunque el usuario desactive la personalización, explica esa documentación. Cuando la personalización está activa, pueden añadirse señales del historial y, si está habilitada la memoria, recuerdos guardados y chats recientes.
OpenAI afirma que las marcas no tienen acceso a los chats, el historial ni las memorias, y que reciben información agregada sobre vistas o clics. En los anuncios que permiten conversar con una marca, sí llegan al anunciante los mensajes que el usuario le envía directamente.
Desde Configuración > Controles de anuncios, los usuarios elegibles pueden desactivar la personalización, ocultar anuncios, consultar por qué aparecen y borrar los datos utilizados para publicidad.
Las marcas suman herramientas para medir resultados
Los cambios llegan después de que anunciantes expresaran problemas para medir resultados y limitaciones en los formatos disponibles, recoge Digiday. Su reporte también señala que la escasez de espacios publicitarios sigue siendo una preocupación.
En su blog publicitario, OpenAI explica que el píxel de seguimiento y la API de conversiones permiten medir acciones como compras, instalaciones y registros. Son las conversiones que una campaña busca conseguir.
Las integraciones con Hightouch, Tealium y LiveRamp facilitan que los anunciantes envíen esos datos desde sus propios sistemas a ChatGPT Ads. El flujo descrito parte de la empresa anunciante hacia la plataforma.
Los anunciantes pueden incluir en los informes una ventana de un día para atribuir conversiones posteriores a una visualización sin clic. Esa atribución vincula una acción con la exposición publicitaria bajo una regla temporal.
Para estimar cuántas ventas adicionales causó la campaña, OpenAI explora experimentos por zonas geográficas con Haus, Measured y WorkMagic. La empresa describe ese trabajo como una etapa inicial.
Digiday también recoge los pilotos que OpenAI prepara con DoubleVerify e Integral Ad Science para evaluar si los anuncios aparecen en contextos adecuados para las marcas. Según la compañía, esas evaluaciones se harán en entornos controlados, sin acceso a conversaciones privadas de usuarios.
La prueba prevista para octubre añade una ubicación publicitaria dentro de una tarea creativa. Las herramientas de medición amplían el seguimiento de acciones posteriores al anuncio, mientras los controles de personalización permiten limitar qué información de conversaciones anteriores se usa para seleccionarlo.