Change.org anunció una inversión de US$100 millones durante los próximos tres años para desarrollar herramientas de participación cívica con apoyo de inteligencia artificial. El plan combina la renovación de sus peticiones con apoyo humano para conseguir respuestas de autoridades. Su fundador y CEO, Ben Rattray, presentó la iniciativa el 2 de octubre de 2026.
En una publicación sobre el anuncio, Rattray atribuyó el financiamiento a más de tres millones de personas que aportan dinero a la plataforma cada año. Es un compromiso de inversión para ese periodo, no una cantidad que la organización afirme haber gastado ya.
Rattray incluye otros proyectos cívicos en comunidades estadounidenses. El presupuesto reúne tecnología y apoyo a la participación, sin asignar una cantidad específica al copiloto.
La ayuda para escribir ya tenía un antecedente
Axios reportó que la renovación comenzó con un copiloto de IA en beta para creadores de peticiones.
La guía oficial de herramientas describe un asistente que pregunta qué problema se quiere resolver, qué cambio se busca y qué experiencia personal motivó la campaña. Con esas respuestas prepara un borrador editable, un título y una imagen de cabecera. El usuario puede revisar el contenido o escribir por su cuenta.
Hay un antecedente que ayuda a situar la novedad. El centro de ayuda ya documentaba la creación de peticiones asistida por IA en una página actualizada el 6 de agosto de 2026. Allí explicaba que la asistencia era la opción predeterminada y que se podía elegir "Write your own" para redactar manualmente. Por tanto, el anuncio de octubre plantea una renovación más amplia sobre una función de redacción que ya estaba descrita públicamente.
Según Rattray, el asistente también orienta la estrategia y los posibles apoyos; cada creador decide cómo avanzar.
Llegar al funcionario requiere otra parte del sistema
La documentación distingue dos hitos. El emparejamiento automático con posibles responsables se describe para peticiones de Estados Unidos que alcanzan 10 firmas, según su tema y ubicación. El contacto con esos responsables empieza alrededor de las 100 firmas. Son etapas distintas: identificar a quien puede actuar y hacerle llegar la solicitud.
Rattray describe un equipo que utiliza IA para apoyar gestiones humanas en nombre de peticiones con más de 100 firmantes locales. Esas gestiones incluyen llamadas telefónicas a funcionarios.
La guía circunscribe el emparejamiento a Estados Unidos. El centro de ayuda permite definir peticiones locales, nacionales o globales; esa elección describe el alcance de la campaña. Crear una petición de alcance global y contar con emparejamiento automático de autoridades son funciones diferentes.
Rattray afirma que las gestiones duplicaron la tasa de respuesta de funcionarios, sin publicar sus valores inicial y final. Responder y conceder la solicitud son resultados distintos.
Rattray anticipó herramientas para los próximos meses. El plan acompaña a los creadores cuando necesitan llevar el apoyo reunido ante quien puede responder.