Capcom detalló mejoras de REX para que la IA comprenda código, ayude a programar y ejecute pruebas. El proyecto moderniza RE Engine por etapas para facilitar el desarrollo de videojuegos.
El programador Satoshi Ishida presentó los avances el 2 de octubre de 2026, durante Capcom Open Conference RE:2026. La cobertura de Gamebiz describe el objetivo como un motor para la era de la IA.
El cambio empieza en las herramientas de desarrollo
RE Engine reúne mucho más que la tecnología que dibuja imágenes en pantalla. En su informe integrado de 2025, Capcom explica que el motor abarca edición, pruebas y control de calidad. Una mejora en esa plataforma puede alcanzar distintas partes del trabajo que precede a un lanzamiento.
El mismo informe ya presentaba REX como la siguiente evolución del motor. La compañía planteaba incorporar tecnologías de forma gradual, conservando RE Engine como base. Por tanto, lo mostrado en octubre amplía un proyecto que Capcom ya había descrito públicamente.
Gamebiz detalló herramientas como RE:Flows, que convierte comportamientos definidos visualmente en código, y RE:Log, que organiza los registros de funcionamiento. La estandarización busca facilitar el trabajo de la IA con esos programas.
Las pruebas también aparecen en el programa oficial de la conferencia. Capcom incluyó una sesión sobre una IA de juego autónomo que toma decisiones a partir de la imagen y el sonido. El tema aborda cómo ampliar la automatización del control de calidad y detectar problemas antes dentro del proceso de desarrollo.
Compartir el motor tiene otra consecuencia organizativa. Según el informe de Capcom, los empleados que pasan de un equipo a otro pueden empezar a trabajar sin aprender una plataforma distinta. La empresa presenta esa continuidad como una ventaja de desarrollar sus propias herramientas para distintos géneros, incluidos los juegos de terror, lucha y cacería.
Capcom ya fijó una política sobre recursos generados por IA
En el resumen oficial de una sesión con inversores del 16 de febrero de 2026, la compañía declaró: "No incorporaremos recursos generados por IA generativa al contenido de nuestros juegos".
La respuesta también señalaba que Capcom estudiaba usos de la tecnología en gráficos, sonido y programación para mejorar la productividad del desarrollo. El documento distinguía, por tanto, los recursos incorporados al videojuego de las herramientas utilizadas durante su producción.
En las respuestas a inversores de mayo de 2026, Capcom reservó la creatividad a las personas. Su política era aplicar IA generativa a las tareas rutinarias para liberar tiempo de los desarrolladores.
El plan de REX encaja en ese apoyo al desarrollo. La política sobre recursos generados procede de documentos anteriores a la presentación de octubre.
Los beneficios de eficiencia todavía necesitan medición
La empresa también reconoció en mayo que ya observaba cierta utilidad de la IA generativa para mejorar sus operaciones. Explicó que avanzaba hacia una implantación más completa en algunas partes del desarrollo, aunque necesitaría tiempo para demostrar sus resultados de forma cuantitativa.
Ese límite importa al valorar el plan: facilitar la programación o automatizar pruebas describe tareas concretas que se pretende mejorar; establecer cuánto se acortan los ciclos de desarrollo exige medir su efecto conjunto. Capcom atribuyó esa dificultad a la complejidad del proceso de creación de videojuegos.