Wolfspeed anunció el 7 de octubre de 2026 un compromiso condicionado del Pentágono para prestarle hasta 1,500 millones de dólares. El financiamiento previsto, a 30 años, apoyaría la producción de semiconductores en Estados Unidos tras la reestructuración financiera de la compañía.
La propuesta procede de la Oficina de Capital Estratégico (OSC) del Pentágono. Su cierre depende de revisiones, contratos definitivos, autorizaciones gubernamentales y disponibilidad presupuestaria, según el comunicado de Wolfspeed.
Los primeros 600 millones atenderían la deuda de 2030
El formulario 8-K presentado ante la SEC, el regulador bursátil estadounidense, detalla hasta cuatro desembolsos. Los primeros 600 millones de dólares se usarían para refinanciar íntegramente bonos garantizados con vencimiento en 2030 y pagar los gastos de la operación. Los otros 900 millones financiarían el programa industrial.
El tramo inicial equivale al 40 % del máximo anunciado, una proporción calculada con los importes del documento. Por eso, el respaldo previsto combina una reorganización del financiamiento existente con recursos para desarrollar capacidad productiva.
El esquema contempla 36 meses para solicitar los desembolsos, sujetos a sus respectivas condiciones. También prevé una contribución mínima de 750 millones de dólares de la empresa. Las fuentes admisibles pueden incluir capital de terceros, efectivo excedente y deuda convertida en acciones, con las restricciones que establezca el OSC.
El gobierno recibiría derechos para comprar acciones
Como contraparte, Wolfspeed emitiría warrants a favor del Pentágono: instrumentos que permiten comprar acciones a un precio establecido. Esos derechos cubrirían hasta el 7.5 % del capital plenamente diluido, según los términos propuestos.
Su emisión sería proporcional a cada tramo efectivamente financiado, explica el comunicado. La participación accionaria surgiría del ejercicio de esos derechos, de modo que el porcentaje anunciado describe el alcance potencial del acuerdo.
Semiconductores para energía y aplicaciones de defensa
Wolfspeed fabrica dispositivos de carburo de silicio, un material utilizado en sistemas que convierten grandes cantidades de energía. Reuters señala aplicaciones en vehículos eléctricos, inversores solares y equipos industriales, además de su mayor eficiencia energética.
La compañía planea ampliar sus capacidades de nitruro de galio (GaN) para comunicaciones de próxima generación y sistemas de guerra electrónica. También busca desarrollar tecnologías que permitan a sus dispositivos resistir la radiación. Son objetivos de inversión que Wolfspeed vincula con aplicaciones de seguridad nacional, y su ejecución dependería del financiamiento.
El programa incluye producción estadounidense de dispositivos de potencia de GaN e inversión en obleas para radiofrecuencia. El comunicado sitúa estas iniciativas dentro de una expansión de su cadena nacional de semiconductores.
El acuerdo llega después de la reestructuración de 2025
Wolfspeed pasó por un procedimiento de quiebra bajo el Capítulo 11 en 2025 y anunció su salida el 29 de septiembre de ese año. Al concluir el proceso, la empresa informó que había reducido su deuda total aproximadamente un 70 % y su gasto anual de intereses pagados en efectivo cerca de un 60 %.
Aquella reestructuración extendió vencimientos hasta 2030. La nueva propuesta vuelve sobre esa estructura financiera: el primer desembolso sustituiría bonos que vencen precisamente en ese año, mientras los siguientes aportarían recursos para el proyecto industrial.
Reuters reportó que las acciones de Wolfspeed subieron un 27 % en la negociación posterior al cierre del 7 de octubre, tras conocerse el compromiso condicionado.