El Gobierno de Donald Trump apeló el 14 de octubre de 2026 la medida cautelar que mantiene el acceso de CNN, MS NOW y Politico a la Casa Blanca mientras continúa su demanda. La orden, emitida el día anterior por el juez federal Timothy J. Kelly, impide aplicar el retiro de sus acreditaciones permanentes.
El escrito presentado por el Departamento de Justicia impugna tanto la orden como su fundamentación ante el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia. Kelly había rechazado la solicitud del Gobierno de suspender la medida durante una apelación.
El nuevo fallo incorpora los reclamos de libertad de expresión
La protección temporal del 24 de septiembre se apoyaba en el debido proceso, las garantías que debe respetar el Gobierno al retirar las credenciales. En su resolución del 13 de octubre, Kelly consideró probable que los medios también prosperen en sus dos reclamos bajo la Primera Enmienda: represalias y discriminación por sus puntos de vista.
El Gobierno había defendido el veto por razones de seguridad nacional y profesionalismo. En su escrito del 2 de octubre, el Departamento de Justicia sostuvo que el acceso es "un privilegio, no un derecho" y pidió que se revocara el precedente Sherrill v. Knight, de 1977, que protege a los periodistas frente al retiro arbitrario de sus pases.
Kelly observó que Trump había justificado la exclusión por la cobertura negativa. El expediente, concluyó, no demostraba que la seguridad nacional hubiera motivado la decisión original. También aclaró que su fallo deja a salvo la capacidad del Gobierno de proteger información clasificada frente a divulgaciones ilícitas.
La orden mantiene los pases para el recinto
Los hard passes permiten entrar sin escolta a las zonas de la Casa Blanca destinadas a prensa. La orden mantiene esas acreditaciones y no asigna lugares en el Despacho Oval o en el Air Force One.
La diferencia ya tuvo consecuencias: CNN quedó fuera de un vuelo presidencial a Tennessee el 26 de septiembre pese a haber recuperado sus pases. Entrar al complejo y participar en los turnos de cobertura con espacio limitado siguen siendo cuestiones distintas.
Para los reporteros, conservar los pases permite cubrir actos anunciados con poco aviso y hablar directamente con funcionarios dentro del recinto, dos tareas que el veto interrumpía.