NextBlock financió íntegramente la ronda semilla de 3 millones de dólares de Soda Labs, según el anuncio difundido por Chainwire el 8 de octubre de 2026. El capital se destinará a ampliar su infraestructura de privacidad para aplicaciones financieras en blockchains públicas.
El producto, llamado Bubble, busca que las instituciones utilicen esas redes sin hacer públicos los saldos o la información de sus clientes. El sitio de Soda Labs lo presenta como disponible en COTI, Ethereum, Polygon, Arbitrum y Base, con Solana entre las redes previstas para su expansión.
Datos confidenciales con acceso para auditores
En su documentación, Soda describe Bubble como una capa que procesa información cifrada y mantiene la liquidación de las operaciones en la blockchain. Su arquitectura combina circuitos criptográficos ofuscados con computación multipartita, conocida como GC-MPC: varios nodos participan en el cálculo sin que uno solo reciba toda la información sensible en claro.
La empresa explica que la información permanece cifrada durante el procesamiento. Para consultarla, el diseño incorpora una lista de permisos registrada en la cadena. Según la página del producto, esa lista permite conceder a auditores, reguladores o contrapartes acceso de lectura limitado a los datos que les correspondan, y cada acceso queda registrado.
El anuncio también describe una red de validadores destinada a comprobar que los cálculos sobre datos privados se ejecutaron correctamente.
Ese reparto de funciones importa para entender la propuesta: la verificación examina la ejecución del cálculo; los permisos determinan quién puede leer la información. Una institución podría reservar los detalles de una operación frente al público y habilitar su consulta por las partes autorizadas, de acuerdo con el diseño descrito por Soda.
En un documento de trabajo publicado por el Banco de Pagos Internacionales (BIS) el 23 de enero de 2025, sus autores analizaron el equilibrio entre privacidad, capacidad de auditoría y rendimiento en los pagos digitales. La revisión abarca técnicas de computación multipartita y otros métodos criptográficos.
Los investigadores distinguen la protección que ofrece la tecnología de la que depende de controles institucionales y políticas de datos. También plantean combinarlas con reglas de acceso y con una menor cantidad de información almacenada. Ese marco ayuda a situar Bubble: la confidencialidad de los cálculos y la posibilidad de supervisar una operación requieren decisiones distintas sobre el tratamiento de los datos.
Las pruebas publicadas y las nuevas prometidas
Soda ya tiene una referencia de rendimiento en su blog. En una publicación firmada por su CEO, Avishay Yanai, el 12 de agosto de 2026, reportó una prueba de 15,000 transferencias confidenciales en Arbitrum realizada en julio. La empresa indicó un rendimiento sostenido de 500 transacciones por segundo y un máximo de 750.
Según esa publicación, la medición comprendió cifrado, procesamiento multipartito, consenso y liquidación en la red activa. Es una distinción relevante frente a medir únicamente la velocidad de una operación criptográfica: el indicador pretende reflejar el recorrido completo de una transferencia. El blog señala que la metodología y los datos brutos están disponibles bajo solicitud.
Por separado, el comunicado de financiación promete nuevas pruebas en Arbitrum para las próximas semanas, cuyos resultados completos todavía están pendientes de publicación. La referencia de agosto permite conocer qué ha reportado la compañía; las nuevas mediciones tendrán que identificarse por su fecha y condiciones para poder compararlas.
La inversión financiará el crecimiento del equipo y de la red de validadores, con un plan comercial de 12 a 18 meses, según el anuncio.